Un equipo internacional de paleontólogos ha logrado reconstruir, gracias a drones y modelos 3D de alta resolución, la mayor huella continua conocida de un dinosaurio de cuello largo. El rastro, hallado en el yacimiento de West Gold Hill (Colorado), reúne 131 pisadas seguidas distribuidas a lo largo de casi 95 metros y revela un giro extraordinario: una reorientación de casi 340 grados durante la marcha del animal.
El estudio, publicado en Geomatics, corrige décadas de interpretaciones basadas únicamente en segmentos aislados de la pista. Las nuevas técnicas permitieron mapear la superficie con precisión milimétrica y reconstruir un recorrido completo que muestra un comportamiento mucho más complejo del que se pensaba.
Una huella continua que cambia la interpretación del yacimiento
Durante años se asumió que las porciones registradas pertenecían a distintos tramos sin conexión clara. La fotogrametría aérea permitió unirlas en una sola secuencia coherente, revelando un desplazamiento estable y un giro progresivo que culmina casi en una vuelta completa. El registro deja ver un patrón suave, sin brusquedades, que sugiere una acción deliberada del animal.
Especialmente interesante es la sección comprendida entre las huellas 38 y 83. En este tramo, el dinosaurio trazó un arco tan cerrado que la distancia en línea recta entre el inicio y el final del segmento es prácticamente cero pese a haber recorrido más de 34 metros. Este comportamiento no tiene paralelos claros en otros rastros de saurópodos.
Los autores destacan que disponer de la secuencia completa, y no solo de fragmentos, permite estudiar detalles que antes pasaban desapercibidos y comprender que esta pista era mucho más compleja que lo que sugerían los primeros trabajos.
Variaciones en la marcha y qué pueden significar
El análisis detallado de cada impresión muestra cambios en la longitud de los pasos, en la anchura del camino y en la orientación de la zancada. Estas variaciones apuntan a una ligera asimetría en la marcha, algo que puede tener distintas explicaciones: desde irregularidades en el terreno hasta una preferencia lateral del animal al desplazarse.
La pista también exhibe fluctuaciones en el ancho de vía, pasando por fases más estrechas y otras más amplias. Este tipo de patrones se ha observado en otros yacimientos, y suele relacionarse con la biomecánica del animal o con la interacción con un sustrato que no es uniforme. Nada indica, por ahora, un problema físico, pero la hipótesis no queda descartada.
En cuanto al tamaño de las huellas, todo apunta a un saurópodo pequeño dentro del grupo, posiblemente similar a Camarasaurus o Diplodocus. No obstante, la ausencia de impresiones de las manos y la variabilidad de la marcha impiden una identificación más precisa.
La tecnología que permitió reconstruir la historia paso a paso
La clave del estudio fue la combinación de drones, fotogrametría y análisis digital. El equipo capturó cerca de mil imágenes aéreas y generó un modelo tridimensional con resolución milimétrica, capaz de distinguir incluso las deformaciones más sutiles del terreno jurásico. Esto permitió medir la tortuosidad del recorrido, evaluar cambios de orientación y cuantificar variaciones en tiempo real.
Gracias a este enfoque, los investigadores pudieron revisar por completo lo que se creía sobre el yacimiento, identificar errores en estudios anteriores y revelar comportamientos que solo aparecen en rastros largos y continuos. La metodología abre la puerta a reinterpretar otros sitios donde la extensión o el acceso habían limitado el estudio tradicional.
Resumen
- El rastro reconstruido incluye 131 huellas consecutivas a lo largo de casi 95 metros, la pista continua más larga conocida para un saurópodo.
- La trayectoria revela un giro acumulado de casi 340°, un comportamiento inusual que solo se pudo detectar al unir toda la secuencia con modelos 3D.
- El análisis muestra variaciones en la marcha, como cambios en la longitud de los pasos y en la anchura de la vía, lo que sugiere una locomoción más compleja de lo esperado.
- La fotogrametría con drones permitió revisar estudios anteriores y ofrecer una reconstrucción detallada que abre nuevas posibilidades para investigar rastros extensos.
Fuente: MDPI