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China da un paso decisivo hacia una fuente de energía limpia y casi infinita

China ha dado un paso que podría redefinir el futuro energético global. Un equipo del Instituto de Física Aplicada de Shanghái anunció que logró convertir torio en uranio dentro de un reactor experimental de sales fundidas, un avance que refuerza el interés mundial por la energía nuclear de torio como alternativa limpia y segura a los combustibles fósiles.

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Torres de refrigeración de una central nuclear emitiendo vapor al amanecer
Créditos: Markus Distelrath, vía Pixabay.

El reactor, denominado TMSR-LF1, marca la primera demostración de una transmutación nuclear controlada de torio a uranio, una reacción que durante décadas fue considerada teórica. De confirmarse los resultados, China consolidaría su liderazgo en la próxima generación de energía nuclear.

El proyecto busca aprovechar un recurso abundante y poco explotado para crear una energía sin los riesgos asociados al uranio convencional, reduciendo la dependencia de combustibles fósiles y avanzando hacia un modelo energético más sostenible.

Cómo funciona el reactor de sales fundidas de torio

El reactor chino no utiliza barras sólidas de combustible, sino una mezcla líquida de sales de fluoruro donde el torio se disuelve y reacciona con neutrones. A medida que el torio se bombardea, se transforma en uranio-233, un isótopo capaz de mantener la reacción nuclear y generar calor.

Gracias a su diseño líquido, el sistema aprovecha más del 95 % del combustible, frente al 5 % de los reactores tradicionales, lo que permite una conversión energética mucho más eficiente y un funcionamiento continuo sin necesidad de recargas frecuentes.

Un diseño más seguro que los reactores convencionales

Uno de los puntos clave del reactor de torio es su seguridad pasiva. A diferencia de los sistemas presurizados, este opera a presión atmosférica, eliminando el riesgo de explosiones. Si se produjera un fallo eléctrico, el combustible líquido se drena automáticamente a tanques de seguridad subterráneos donde se solidifica sin causar daños.

Esta arquitectura elimina la posibilidad de un accidente como Chernóbil o Fukushima. Además, el coeficiente de temperatura negativo del combustible hace que, si aumenta la temperatura, la reacción se modere de forma natural.

Los residuos generados también son mucho menores. La mayoría pierde su radiactividad en pocos siglos, en lugar de los miles de años requeridos por los subproductos del uranio.

China ve en esta tecnología una respuesta práctica a la necesidad de energía estable, capaz de abastecer industrias completas sin comprometer la seguridad ni el equilibrio ambiental del planeta.

Un legado olvidado que China rescata medio siglo después

El concepto de reactor de sal fundida no es nuevo. En los años sesenta, el Laboratorio Nacional de Oak Ridge en Estados Unidos probó con éxito un modelo similar, pero el proyecto fue cancelado por motivos políticos: no generaba plutonio utilizable en armas nucleares.

China retomó esa línea tecnológica en 2011, invirtiendo miles de millones para perfeccionarla. Hoy, tras más de una década de desarrollo, su reactor experimental demuestra que el torio puede ser una alternativa viable al uranio en la producción de energía limpia.

El éxito chino simboliza el renacimiento de una idea abandonada durante la Guerra Fría, ahora impulsada por la urgencia de frenar el cambio climático y lograr la independencia energética global.

Un futuro impulsado por torio y autonomía energética

El TMSR-LF1 es solo el primer paso de un plan más ambicioso. China proyecta construir un reactor de demostración de 373 megavatios antes de 2030, con vistas a su uso comercial. Su meta es abastecer industrias enteras con energía nuclear de torio sin emisiones de carbono.

Si esta tecnología se escala con éxito, podría reducir drásticamente la dependencia mundial de combustibles fósiles y convertir a China en un referente de energía sostenible. Los expertos destacan que el torio, al ser tres veces más abundante que el uranio, podría alimentar reactores durante milenios.

El país asiático planea además compartir la tecnología con otras naciones a través de acuerdos bilaterales, situándose en el centro de una posible revolución energética global que marque un antes y un después en la historia de la energía.

Fuentes utilizadas en la investigación

Preguntas frecuentes

¿Qué logró exactamente China con el reactor de torio?

Consiguió convertir torio en uranio dentro de un reactor experimental, demostrando una transmutación nuclear controlada.

¿Por qué se considera más segura esta tecnología?

Opera a presión atmosférica y el combustible líquido se solidifica automáticamente en caso de fallo, evitando explosiones.

¿Qué ventajas tiene el torio frente al uranio?

Es más abundante, genera menos residuos radiactivos y ofrece un proceso de fusión más estable y eficiente.

¿Qué planes tiene China con esta tecnología?

Construir un reactor comercial antes de 2030 y liderar la transición hacia una energía nuclear limpia y sostenible.

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