La Fundación Bill y Melinda Gates anunció un nuevo programa de financiación por 1.400 millones de dólares destinado a ayudar a los agricultores del África subsahariana y Asia a enfrentar los impactos del cambio climático. La iniciativa busca impulsar el acceso a tecnologías agrícolas innovadoras y fortalecer la seguridad alimentaria en las comunidades más expuestas a los fenómenos extremos.
El director ejecutivo de la fundación, Mark Suzman, explicó que los fondos se invertirán durante los próximos cuatro años en proyectos de resiliencia climática, investigación sobre biofertilizantes naturales y sistemas de mapeo del suelo. El objetivo, dijo, es que los agricultores puedan mantener la productividad de sus cultivos incluso bajo condiciones meteorológicas adversas.
El anuncio se realizó días antes del inicio de la COP30 en Brasil, donde la adaptación al cambio climático se perfila como uno de los temas centrales. Según Suzman, la prioridad debe ser ayudar a las poblaciones más pobres del planeta, que aportan muy poco a las emisiones globales pero sufren con mayor intensidad sus consecuencias.
“Estas son las personas que menos han contribuido al calentamiento global y, sin embargo, son las más afectadas por sus efectos”, afirmó Suzman en entrevista con Reuters. Añadió que la falta de infraestructura y recursos hace que muchos agricultores no puedan recuperarse de sequías prolongadas, inundaciones o pérdidas de cosechas.
El programa apoyará soluciones como el uso de microorganismos en lugar de productos químicos para mejorar la fertilidad del suelo y el rendimiento de los cultivos. También se fomentará el desarrollo de sistemas de información climática y pronósticos meteorológicos de precisión, esenciales para planificar siembras y cosechas.
Un informe de la consultora Systemiq y otras veinte organizaciones identificó la resiliencia agrícola como una de las áreas de inversión más efectivas frente al cambio climático. El estudio subraya la necesidad de crear variedades de cultivos resistentes a las altas temperaturas y a las alteraciones del régimen de lluvias.
Entre las instituciones beneficiadas se encuentra el Centro Internacional de la Papa, que trabaja en nuevas especies resistentes a enfermedades derivadas del aumento térmico. Otras organizaciones, como TomorrowNow, utilizan mensajes de texto para enviar alertas meteorológicas a miles de agricultores en África Oriental.
Según la Fundación Gates, estas iniciativas pretenden acelerar la transferencia tecnológica hacia comunidades rurales que carecen de acceso a herramientas digitales o formación técnica. El proyecto también buscará alianzas con gobiernos y empresas agrícolas locales para facilitar la implementación de soluciones sostenibles.
La ONU advierte que la agricultura será uno de los sectores más afectados por la intensificación del calentamiento global. En regiones tropicales y subtropicales, los rendimientos de los principales cultivos podrían caer hasta un 20 % si no se adoptan medidas de adaptación durante la próxima década.
Con este nuevo fondo, la Fundación Gates reafirma su estrategia de priorizar la innovación como motor de equidad global. Más allá de reducir emisiones, su enfoque apunta a proteger la capacidad de millones de personas para alimentarse y sostener sus medios de vida en un clima cada vez más impredecible.