El montañista polaco Andrzej Bargiel, de 37 años, hizo historia al convertirse en el primer hombre en descender el Monte Everest esquiando sin el uso de oxígeno suplementario. Su equipo confirmó la hazaña el pasado jueves tras semanas de preparación en el Himalaya.
El ascenso hasta la cima, a 8.849 metros de altitud, duró 16 horas debido a fuertes nevadas. Bargiel permaneció apenas unos minutos en la cumbre antes de colocarse los esquís y comenzar un descenso inédito en el techo del mundo.
Un video publicado en la cuenta de Facebook del atleta lo muestra deslizándose por las laderas nevadas del Everest con el sol cayendo detrás de las cumbres más altas del planeta. El primer ministro polaco, Donald Tusk, celebró el logro en la red social X y lo calificó como un orgullo nacional.
Bargiel ya era conocido por hazañas similares. En 2018 fue la primera persona en esquiar desde la cima del K2, la segunda montaña más alta del planeta. Su trayectoria mantiene la tradición del alpinismo polaco, marcada por figuras legendarias como Jerzy Kukuczka y Wanda Rutkiewicz.
Durante el descenso, Bargiel tuvo que detenerse en el Campo 2, a unos 6.400 metros, debido a la falta de luz, y retomó el recorrido al amanecer. Aun así, completó con éxito un desafío que pocos se hubieran atrevido a intentar sin oxígeno suplementario.
La proeza ya se considera un hito del montañismo moderno y refuerza el lugar de Bargiel entre los grandes nombres de la historia de las expediciones en el Himalaya.