El frío no ha llegado, pero el gas ya se está pagando como si lo hubiera hecho
El invierno aún no ha enseñado los dientes, pero el recibo del gas ya empieza a tensarse. No porque falte energía ni porque las temperaturas se hayan desplomado, sino porque el mercado se está adelantando a un escenario que todavía no existe, pero que podría aparecer de forma brusca.