¿Puede el océano absorber nuestro exceso de CO₂? La ciencia dice que todavía no estamos preparados
El informe europeo advierte que las tecnologías marinas para eliminar CO₂ aún no pueden ampliarse: faltan controles, métodos fiables de verificación y garantías de que no causarán daños al océano
Autor - Aldo Venuta Rodríguez
4 min lectura
Los océanos llevan décadas absorbiendo una parte enorme del CO₂ que emitimos, y ahora muchos científicos y gobiernos ven en ellos un posible aliado para frenar el calentamiento global. Sin embargo, un nuevo informe encargado por la Unión Europea advierte que todavía no tenemos las herramientas necesarias para ampliar estas tecnologías de forma segura.
El documento, presentado en paralelo a la COP30, analiza el estado real de las técnicas conocidas como eliminación de dióxido de carbono marino. La conclusión es directa: antes de expandirlas, es necesario crear normas rigurosas para medir, reportar y verificar lo que realmente ocurre bajo el agua.
Algunas de estas técnicas buscan impulsar el crecimiento del plancton o las algas, que absorben carbono al desarrollarse. Otras proponen modificar la química del océano para aumentar su capacidad de absorber CO₂ o incluso extraerlo directamente del agua. En teoría, el carbono capturado acabaría almacenado en las profundidades o en sedimentos marinos durante largos periodos.
Reducir emisiones sigue siendo la prioridad
El informe deja claro que estas opciones no sustituyen la reducción de emisiones. Los expertos recuerdan que el planeta se está acercando al límite de 1,5 °C y que los recortes deben seguir siendo el foco principal. Aun así, reconocen que algunos sectores —como la aviación o el transporte marítimo— tendrán emisiones que no se podrán eliminar del todo. Ese CO₂ residual tendrá que compensarse de alguna manera.
Por eso se investiga la posibilidad de que el océano asuma parte de ese esfuerzo. Pero, según los especialistas, aún falta entender cuestiones básicas: cuánto carbono retienen realmente estas técnicas, durante cuánto tiempo y qué efectos colaterales generan.
Un reto enorme bajo el agua
La principal dificultad es el propio océano. A diferencia de un almacén geológico o una planta terrestre, el mar está en constante movimiento. Las corrientes mezclan el agua, redistribuyen nutrientes y afectan el comportamiento del carbono almacenado. Eso complica el monitoreo y la verificación, dos elementos clave para cualquier sistema de créditos climáticos.
Los investigadores explican que, para confiar en estas técnicas, se necesita medir primero el estado natural del océano, después hacer un seguimiento preciso del carbono capturado y, finalmente, demostrar que ese CO₂ permanecerá realmente fuera de la atmósfera durante décadas o siglos.
Hoy, ese nivel de control no existe.
Otro punto crítico es el impacto ambiental. Algunas propuestas, como fertilizar zonas del océano para provocar floraciones masivas de plancton, generan dudas sobre posibles efectos inesperados. Los expertos insisten en que cualquier método debe evaluar no solo la captura de CO₂, sino todo lo que provoca en los ecosistemas.
También falta un sistema de créditos confiable. Varias empresas ya están ofreciendo servicios de captura marina, pero los científicos advierten que las tecnologías aún no son lo suficientemente maduras como para justificar compensaciones climáticas basadas en ellas.
Lo que viene
A pesar de las incertidumbres, los escenarios climáticos del IPCC señalan que la eliminación de CO₂ será necesaria para cumplir los objetivos más ambiciosos. El panel europeo insiste en que es mejor establecer estándares ahora, antes de que estas tecnologías comiencen a expandirse sin reglas claras.
La idea de usar el océano como apoyo climático no está descartada, pero los especialistas son claros: todavía no estamos preparados para aplicar estas técnicas a gran escala. Habrá que avanzar con cautela, responder a las preguntas pendientes y garantizar que cualquier solución para el clima no genere nuevos problemas en el mar.
Fuente: Norwegian SciTech News
Continúa informándote
Satélites revelan las emisiones reales de metano del sector energético en todo el mundo
Satélites de alta resolución permiten medir las emisiones reales de metano del sector energético, revelando fugas ocultas en instalaciones de petróleo, gas y carbón en todo el mundo
La “desaparición” del invierno en algunas regiones: qué está pasando
El invierno está perdiendo frío, continuidad y nieve en varias regiones del mundo, un cambio ligado al calentamiento global que altera ecosistemas y actividades humanas
Las presas artificiales que imitan a los castores muestran beneficios clave frente al cambio climático
Las presas artificiales que imitan a los castores muestran beneficios clave al enfriar ríos, retener agua y mejorar la resiliencia frente al cambio climático
Científicos alertan: la Amazonia está pasando a un clima “hipertropical” sin precedentes
La Amazonia entra en un clima “hipertropical” sin precedentes, con sequías extremas y mayor mortalidad de árboles que ponen en riesgo su papel como sumidero de carbono
El país que quiere prohibir la venta de coches de gasolina antes de 2030
Suecia estudia adelantar a 2025 la prohibición de vender coches de gasolina y diésel tras un análisis que advierte que 2030 no basta para cumplir sus metas de emisiones
Descubren el papel oculto del fondo marino en el derretimiento de las plataformas de hielo antárticas
Un estudio revela que la forma del fondo marino dirige el calor del océano hacia la base de las plataformas de hielo antárticas, acelerando su derretimiento y el retroceso glaciar