Un potente terremoto de magnitud 7.8 sacudió este jueves 18 de septiembre la región de Petropavlovsk-Kamchatsky, en el extremo oriente de Rusia. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) informó que el sismo ocurrió a una profundidad de apenas 10 kilómetros, lo que aumentó la intensidad con la que se percibió en la zona.
El epicentro se ubicó a unos 128 kilómetros al este de la ciudad portuaria, una región altamente sísmica por su ubicación en el Anillo de Fuego del Pacífico. El temblor se sintió con fuerza en varias localidades de Kamchatka y encendió las alarmas internacionales.
El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico, con sede en Hawái, emitió una advertencia por posibles olas peligrosas en las costas del Pacífico Norte. La alerta incluyó a las islas Aleutianas Occidentales, en Alaska, aunque no se extendió a la parte continental de Estados Unidos ni a Canadá.
En Chile, el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) monitoreó la situación de inmediato debido a la experiencia reciente de julio, cuando un terremoto de magnitud 8.8 en la misma zona obligó a evacuar el borde costero. Tras el análisis, Senapred confirmó que no existía peligro de tsunami para el país sudamericano.
El USGS señaló que este terremoto podría tratarse de una réplica del sismo de julio, ya que ambos ocurrieron en la misma área de subducción donde la placa del Pacífico se introduce bajo la placa de Okhotsk. La agencia subrayó que, pese a la magnitud, no se han reportado daños significativos hasta el momento.
Las autoridades locales en Kamchatka activaron los protocolos de seguridad y pidieron a la población mantenerse informada a través de canales oficiales. En la ciudad de Petropavlovsk-Kamchatsky, algunos edificios fueron evacuados de manera preventiva mientras se realizaban inspecciones de infraestructura.
El suceso ocurre apenas un mes después del terremoto de 8.8 grados que sacudió la misma zona, lo que refleja la fuerte actividad sísmica que atraviesa el Pacífico Norte en 2025. Los expertos recordaron que esta región ha sido escenario de algunos de los terremotos más potentes jamás registrados.