Europa se prepara para decidir sobre uno de los proyectos científicos más ambiciosos del siglo. Se trata del Future Circular Collider un colisionador de partículas cuatro veces más grande que el actual LHC que promete llevar la física a un nuevo nivel.
El túnel tendría una circunferencia de 90 kilómetros excavado a una profundidad media de 200 metros bajo la frontera franco suiza. Allí se instalarían nuevos imanes superconductores capaces de acelerar protones hasta alcanzar energías nunca antes vistas en la Tierra.
Un proyecto en dos fases
El plan contempla primero un colisionador electrón positrón conocido como FCC ee que funcionaría como una fábrica de partículas como el bosón de Higgs y los quarks top. Esta etapa podría arrancar hacia mediados de la década de 2040 y extenderse unos quince años.
Más adelante llegaría la fase FCC hh con colisiones de hadrones a 100 TeV de energía ocho veces más que el LHC actual. Este segundo colisionador sería la gran máquina de descubrimiento destinada a explorar fronteras desconocidas de la física.
Costos y desafíos
El costo estimado de la primera fase ronda los quince mil millones de francos suizos repartidos en más de una década de construcción. Aunque la inversión es colosal el impacto económico local también sería notable con miles de empleos directos e indirectos.
No obstante el proyecto ha recibido críticas por su escala faraónica. Algunos sectores señalan el consumo eléctrico que podría superar el de varias ciudades y los impactos ambientales de excavar millones de toneladas de roca.
Competencia y futuro
China también desarrolla su propio colisionador circular de 100 kilómetros lo que añade presión geopolítica al debate europeo. El riesgo de quedar atrás en la investigación de física de partículas preocupa a la comunidad científica del continente.
El Consejo de CERN evaluará el informe de factibilidad en noviembre de 2025 pero la decisión final sobre su construcción no se espera antes de 2028. Si se aprueba la excavación podría comenzar en la década de 2030.
De concretarse el Future Circular Collider marcaría la pauta de la física de altas energías durante gran parte del siglo XXI. Con él la humanidad buscará responder preguntas clave sobre la materia oscura la asimetría entre materia y antimateria y el origen de la masa de los neutrinos.