Espacio
Publicado:

Astrónomos descubren un estallido de rayos gamma repetitivo nunca antes visto en el universo

Un GRB inusual duró un día con destellos repetidos y fue localizado fuera de la Vía Láctea gracias al VLT y Hubble según un estudio en ApJL que explora escenarios extremos

4 min lectura
Vista de la Vía Láctea con un círculo amarillo que marca la posición del estallido de rayos gamma GRB 250702B
La región de la Vía Láctea donde ocurrió el estallido de rayos gamma GRB 250702B, señalada con un círculo amarillo. Crédito: ESO

La comunidad astronómica ha reportado un fenómeno excepcional que desafía medio siglo de observaciones de estallidos de rayos gamma. El evento identificado como GRB 250702B mostró actividad repetida a lo largo de aproximadamente un día y su intensidad quedó registrada en varios instrumentos terrestres y espaciales.

Los primeros avisos llegaron el 2 de julio de 2025 desde el telescopio espacial Fermi que detectó tres ráfagas procedentes de la misma región del cielo en pocas horas. El análisis posterior de la Sonda Einstein reveló señales previas en rayos X blandos lo que amplió la ventana temporal del fenómeno y confirmó su carácter inusual.

A diferencia de los GRB típicos que duran desde milisegundos hasta minutos este caso se extendió durante un día completo y mostró repeticiones claras. Ese patrón no encaja de forma natural con los modelos tradicionales asociados al colapso de estrellas masivas o a fusiones estelares.

El video muestra el estallido GRB 250702B desde luz visible hasta infrarroja y su desaparición progresiva en julio de 2025. Crédito: ESO/colaboradores

Para localizar con precisión la fuente el equipo recurrió al Very Large Telescope de ESO equipado con la cámara HAWK I en el infrarrojo cercano. Las imágenes permitieron asociar la emisión a una galaxia lejana fuera del plano de la Vía Láctea lo que elevó de manera notable la energía intrínseca del evento.

La identificación extragaláctica fue reforzada con observaciones del Telescopio Espacial Hubble que registró la evolución de la fuente en días sucesivos. El seguimiento incluyó además espectros con X shooter en el VLT y observaciones con el Telescopio Espacial James Webb para caracterizar el entorno y la emisión residual.

El trabajo aceptado en The Astrophysical Journal Letters plantea dos marcos físicos posibles. Uno considera la muerte de una estrella muy masiva con un motor central alimentado de forma sostenida. El otro propone la destrucción de una estrella por un agujero negro de masa intermedia con una modulación periódica de la emisión.

Ambas hipótesis resultan extraordinarias y conllevan implicaciones relevantes. La primera exigiría un mecanismo de aporte de material que mantenga activo el chorro relativista durante muchas horas. La segunda apoyaría la existencia de agujeros negros de masa intermedia un eslabón aún escurridizo en la demografía de estos objetos.

El equipo advierte que la distancia exacta de la galaxia anfitriona sigue en estudio. Conocerla con mayor precisión permitirá convertir los flujos observados en una medida robusta de energía liberada y así discriminar entre escenarios que hoy compiten por explicar la duración y la repetición del estallido.

La clave del caso reside en la combinación de múltiples longitudes de onda y en una cronología bien muestreada. La secuencia de detecciones primero en rayos X y después en rayos gamma junto con la contrapartida infrarroja y el apagamiento posterior dibuja un retrato temporal que no se había visto en otros GRB.

Más allá de resolver un enigma puntual este hallazgo abre una vía para buscar fenómenos transitorios prolongados y repetitivos en catálogos que antes se filtraban bajo supuestos demasiado restrictivos. También invita a optimizar protocolos de alerta y seguimiento para capturar sin pérdida la fase inicial de eventos de larga duración.

El monitoreo continuará con instrumentos del hemisferio sur y redes de radio y óptico infrarrojo. Si aparece un patrón periódico estable o una firma espectral diagnóstica será posible restringir el mecanismo central y con ello avanzar en la física de chorros relativistas y de acreción extrema.

El caso GRB 250702B se perfila como referencia para futuras campañas coordinadas y como prueba de concepto sobre el valor de la sinergia entre detectores de alta energía y telescopios de gran apertura en tierra y en órbita.

Fuente: The Astrophysical Journal Letters

Preguntas frecuentes

¿Qué hace único al GRB 250702B?

Mostró ráfagas repetidas durante un día completo y fue localizado fuera de la Vía Láctea lo que desafía los modelos habituales de estallidos de rayos gamma.

¿Quiénes lideran la investigación publicada en ApJL?

El estudio fue co liderado por Antonio Martin Carrillo de UCD y Andrew Levan de Radboud con una amplia colaboración internacional y uso de múltiples observatorios.

¿Qué instrumentos permitieron ubicar la fuente?

El VLT de ESO con HAWK I identificó la contrapartida infrarroja y Hubble confirmó la naturaleza extragaláctica además de datos de Fermi y la Sonda Einstein.

¿Cuáles son las hipótesis físicas en evaluación?

Una superestrella con motor central alimentado por largo tiempo o una disrupción de marea de una estrella por un agujero negro de masa intermedia con modulación.

Compartir artículo

Continúa informándote