Un equipo del Southwest Research Institute confirmó la presencia de metano gaseoso en Makemake, el segundo objeto transneptuniano en mostrar esta característica después de Plutón. La detección se logró mediante el telescopio espacial James Webb, que analizó emisiones espectrales en el rango infrarrojo.
Makemake, con un diámetro de unos 1.430 kilómetros, es dos tercios del tamaño de Plutón y se encuentra en el Cinturón de Kuiper. Hasta ahora se pensaba que carecía de atmósfera significativa, pero el nuevo hallazgo sugiere que el planeta enano sigue siendo dinámico y no un cuerpo inerte en los confines del sistema solar.
Los investigadores observaron picos de emisión en torno a 3,3 micras que revelan fluorescencia solar reemitida por moléculas de metano. Este fenómeno se interpreta como una atmósfera extremadamente delgada o como la liberación intermitente de gases desde la superficie helada.
Una de las hipótesis plantea que el metano se sublima directamente del hielo superficial, formando una atmósfera tenue en equilibrio. Este escenario lo situaría en paralelo con Plutón, que mantiene una capa gaseosa transitoria pese a su baja gravedad y temperatura.
Otra posibilidad es la actividad criovolcánica. Modelos sugieren que columnas de metano podrían liberarse a cientos de kilogramos por segundo, similar a los chorros de agua de Encélado en Saturno, lo que revelaría procesos internos aún activos en este mundo helado.
Los datos apuntan a una presión superficial cercana a 10 picobares y una temperatura de 40 Kelvin, valores millones de veces más bajos que los de la atmósfera terrestre. Se trata de un ambiente frágil, pero suficiente para sostener intercambios entre superficie y gas.
El hallazgo también reabre el debate sobre anomalías térmicas observadas en Makemake en el pasado, que podrían estar relacionadas con zonas activas de sublimación. Estas pistas sugieren que la diversidad de procesos en los planetas enanos es mayor de lo previsto.
Los científicos destacan que nuevas observaciones con el Webb, a mayor resolución espectral, serán claves para aclarar el origen del gas. Sea una atmósfera transitoria o actividad volcánica helada, Makemake se suma a la lista de cuerpos lejanos que aún sorprenden con señales de dinamismo.