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El riesgo oculto de desviar un asteroide: si se hace mal, podría regresar a chocar contra la Tierra

Una investigación advierte que desviar un asteroide sin precisión podría empujarlo hacia una cerradura gravitacional y devolverlo en ruta de impacto contra la Tierra

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Asteroide rocoso con cráteres iluminado en el espacio, flotando frente a un fondo azul brillante estrellado con la Vía Láctea visible a lo lejos
Imagen ilustrativa. Créditos: Iceebook

Un nuevo estudio presentado en la reunión científica Europlanet EPSC-DPS 2025 en Helsinki alerta sobre un riesgo inesperado en las estrategias de defensa planetaria. Desviar un asteroide con una nave impactadora podría generar un efecto no deseado: empujarlo hacia una cerradura gravitacional que lo redirija a la Tierra en el futuro.

El concepto de cerradura gravitacional describe regiones específicas en el espacio donde la interacción con la gravedad de un planeta altera la órbita de un asteroide. Si un objeto es empujado a esa zona crítica, la trayectoria resultante puede transformarse en una colisión inevitable años o décadas más tarde.

El investigador Rahil Makadia, de la Universidad de Illinois, explicó que incluso un desvío exitoso puede volverse contraproducente. En lugar de eliminar la amenaza, podría simplemente aplazarla, generando un escenario de impacto futuro con consecuencias devastadoras.

El antecedente más conocido es la misión DART de la NASA, que en 2022 logró desviar el pequeño asteroide Dimorphos. Aunque esa operación fue un éxito, los científicos subrayan que no todos los sistemas son igual de seguros. Un cuerpo más cercano a la Tierra podría reaccionar de manera diferente y acabar en una trayectoria peligrosa.

Por este motivo, los expertos han desarrollado mapas de probabilidad que indican cuáles son los puntos más seguros de impacto en la superficie de un asteroide. Estas simulaciones consideran factores como la rotación, la masa, la topografía y la incertidumbre en la precisión de la nave.

La Agencia Espacial Europea planea complementar estas investigaciones con la misión Hera, que en 2026 estudiará el resultado del impacto de DART en detalle. Sus datos ayudarán a perfeccionar los modelos y a determinar si este tipo de estrategia puede aplicarse a amenazas reales.

Aun así, los científicos reconocen que no siempre será posible enviar misiones de reconocimiento. En muchos casos, las decisiones deberán basarse únicamente en observaciones desde la Tierra, lo que incrementa la incertidumbre y obliga a cálculos extremadamente precisos.

La defensa planetaria entra así en una nueva fase de complejidad. No basta con desviar un asteroide; es necesario hacerlo en el lugar y el momento exactos para garantizar que no regrese en el futuro. La clave, según los investigadores, está en convertir la ciencia de la desviación en un proceso de precisión quirúrgica.

Fuente: Europlanet

Preguntas frecuentes

¿Qué es una cerradura gravitacional?

Es una región en el espacio donde la gravedad de un planeta altera la órbita de un asteroide y puede redirigirlo hacia una futura colisión.

¿Por qué es riesgoso desviar un asteroide sin precisión?

Porque un impacto mal calculado podría empujar al asteroide hacia una cerradura gravitacional, aumentando el riesgo de choque posterior.

¿Qué misión probó esta técnica por primera vez?

La misión DART de la NASA en 2022, que desvió con éxito el asteroide Dimorphos, demostrando la viabilidad del método.

¿Qué aportará la misión Hera de la ESA?

Hera estudiará en 2026 el impacto de DART, midiendo con detalle los cambios en Dimorphos para mejorar futuros planes de defensa planetaria.

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