Cómo las bacterias cambian de marcha para moverse, adaptarse y sobrevivir en entornos hostiles
Las bacterias no solo nadan con flagelos. Varios experimentos recientes describen formas alternativas de desplazamiento que les permiten colonizar superficies, evadir amenazas y prosperar en ambientes cambiantes. Estas estrategias amplían la comprensión de su motilidad y abren oportunidades para diseñar medidas que limiten infecciones en hospitales, industria alimentaria y entornos comunitarios.
Autor - Aldo Venuta Rodríguez
3 min lectura
Un hallazgo clave muestra que colonias de microbios pueden avanzar sobre superficies húmedas sin usar sus habituales apéndices propulsores. El propio metabolismo genera pequeñas corrientes en el film de agua que rodea a la colonia y ese flujo empuja al conjunto como si viajara sobre una cinta líquida. El resultado es un desplazamiento silencioso que favorece la expansión sobre materiales inertes.
A esta forma de movimiento algunos equipos la describen como un lavado impulsado por azúcares fermentables, capaz de funcionar incluso cuando los flagelos están inactivos.
De la cinta líquida al cambio de dirección con un engranaje proteico
Otra línea de trabajo se centra en bacterias que se deslizan controlando un sistema proteico de secreción. En estos casos, un conjunto de moléculas funciona como una cinta transportadora adherente que rodea la célula y produce avance sobre la superficie. Una pieza del mecanismo actúa como palanca fina que coordina giros y rectificaciones.
La ventaja adaptativa es clara. En medios complejos, con gradientes de nutrientes y defensas del huésped, ajustar la trayectoria en milisegundos marca la diferencia entre quedar atrapadas o alcanzar una nueva microhabitat. Esa precisión favorece la formación de biopelículas, comunidades viscosas que resisten mejor desinfectantes y antibióticos.
Los ensayos también muestran que el entorno condiciona el avance. Cambios en pH, disponibilidad de azúcares o presencia de tensioactivos modifican el patrón de movimiento sobre superficies. Esto sugiere tácticas sencillas para reducir la colonización, desde limpiar con agentes que rompan el film acuoso hasta limitar nutrientes en zonas críticas.
El interés sanitario es directo. Catéteres, prótesis y equipos clínicos ofrecen superficies húmedas donde estas estrategias prosperan. Si solo se inhiben flagelos, las bacterias pueden seguir extendiéndose mediante flujos superficiales. La combinación de barreras físicas y ajustes químicos ofrece una vía práctica para reforzar protocolos de control.
En paralelo, algunas especies con el sistema deslizante participan en procesos útiles dentro del microbioma. Comprender su engranaje permite imaginar herramientas que frenen efectos perjudiciales en boca o heridas y a la vez potencien funciones beneficiosas en intestino, donde protegen moléculas del sistema inmune.
El cuadro que emerge es el de una movilidad versátil. Las bacterias suman rutas energéticas, adhesiones y microflujos para moverse con economía y precisión. Cada pista mecánica y química que revelemos acerca opciones más finas para impedir colonizaciones dañinas sin provocar efectos indeseados en comunidades útiles.
Fuente: ASU News
Continúa informándote
Un cambio químico en los océanos pudo poner fin a la era de invernadero de la Tierra
Un estudio revela que la fuerte caída del calcio en los océanos durante los últimos 66 millones de años pudo reducir el CO₂ atmosférico y enfriar el clima global
La circulación del Atlántico se mantuvo activa durante la última glaciación
Un estudio muestra que las grandes corrientes del Atlántico siguieron activas durante la última edad de hielo, manteniendo el transporte de calor hacia el Atlántico Norte
Las rocas volcánicas revelan una colisión temprana entre América Central y del Sur
Un estudio geológico basado en propiedades magnéticas de rocas volcánicas sugiere que la colisión entre Centroamérica y Sudamérica ocurrió antes de lo estimado
Científicos argentinos descubren una forma de potenciar antibióticos contra bacterias resistentes
Investigadores argentinos hallaron que un compuesto del cannabis puede potenciar un antibiótico clave y ayudar a eliminar bacterias multirresistentes responsables de cientos de miles de muertes al año
Cómo se mide realmente un terremoto
La magnitud de un terremoto no se mide solo con una cifra. Instrumentos, escalas y datos físicos permiten calcular su energía real y evaluar sus efectos en la superficie
A bordo de la ISS, fagos y bacterias coevolucionan de forma distinta bajo microgravedad
Un estudio en PLOS Biology comparó infecciones de E. coli por el fago T7 en la Tierra y en la ISS, y halló mutaciones y dinámicas de adaptación diferentes en microgravedad