El Marte primitivo pudo haber sido más cálido y húmedo de lo que se pensaba. Un estudio de la Universidad de Texas en Austin, publicado en la revista Science Advances, concluye que las erupciones volcánicas liberaron gases de azufre altamente reactivos capaces de generar un efecto invernadero que habría sostenido agua líquida en la superficie del planeta rojo.
Los investigadores realizaron más de 40 simulaciones por computadora a partir de la composición química de meteoritos marcianos. El objetivo fue estimar qué proporciones de carbono, nitrógeno y azufre se liberaron durante los episodios volcánicos ocurridos hace entre 3.000 y 4.000 millones de años, una etapa clave en la historia temprana de Marte.
A diferencia de modelos previos que se centraban en el dióxido de azufre (SO₂), los nuevos cálculos sugieren que predominaron especies químicamente reducidas como el sulfuro de hidrógeno (H₂S) y el disulfuro (S₂). Según los autores, estos gases atraparon más calor del esperado, creando un ambiente potencialmente compatible con formas de vida microbiana.
“La presencia de azufre reducido podría haber inducido un ambiente nebuloso que favoreció la formación de gases de efecto invernadero capaces de retener calor y agua líquida”, explicó Lucia Bellino, autora principal del estudio y estudiante de doctorado en la Escuela de Geociencias Jackson de la Universidad de Texas.
El hallazgo se fortaleció con una observación realizada por el rover Curiosity de la NASA en mayo del 2024, cuando detectó azufre elemental en una roca fracturada de Marte. Para los científicos, este descubrimiento encaja con los escenarios simulados. “Nos emocionó mucho ver las noticias de la NASA y un gran afloramiento de azufre elemental”, señaló Chenguang Sun, coautor y profesor adjunto de Ciencias Planetarias en la Universidad de Texas. “Fue una confirmación inesperada de lo que predecían nuestros modelos”.
El estudio también apunta a que el ciclo del azufre —la transición de este elemento entre distintas formas químicas— pudo haber sido uno de los procesos dominantes en el Marte primitivo. La interacción entre gases reducidos y oxigenados habría influido tanto en la atmósfera como en la superficie del planeta.
Estas condiciones recuerdan a los sistemas hidrotermales de la Tierra, donde prosperan comunidades de microbios. Para los autores, si Marte tuvo escenarios similares, el azufre reducido podría haber servido de fuente de energía para formas de vida muy simples.
La investigación fue financiada por el Centro de Habitabilidad de Sistemas Planetarios de la Universidad de Texas en Austin, la Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos y la Fundación Heising-Simons. Los expertos esperan que sus resultados sean útiles para modeladores climáticos y para futuras misiones de exploración marciana.
Marte, actualmente frío y seco con temperaturas promedio de –60 ºC, plantea aún grandes interrogantes. Los investigadores planean ampliar sus modelos para estudiar cómo la actividad volcánica pudo influir en la disponibilidad de agua y en la duración de posibles ambientes habitables en la superficie.
Fuente: Jackson School of Geosciences | The University of Texas