El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, contradijo este viernes al presidente estadounidense Donald Trump al asegurar que las incursiones de drones rusos en su espacio aéreo no fueron un error, sino un ataque deliberado. La declaración incrementa la tensión diplomática en plena guerra en Ucrania.
El incidente ocurrió el miércoles, cuando varios drones rusos violaron el espacio aéreo polaco durante un ataque a Ucrania. Varsovia, respaldada por aviones de sus aliados de la OTAN, derribó algunos de los aparatos en lo que se considera la primera acción de este tipo por parte de un miembro de la alianza militar occidental desde que comenzó la invasión rusa.
Trump había declarado desde Washington que las incursiones “pudieron haber sido un error”, dejando abierta la posibilidad de una explicación no intencional por parte de Moscú. La respuesta de Tusk fue tajante: “Nosotros también desearíamos que el ataque con drones a Polonia fuera un error. Pero no lo fue. Y lo sabemos”.
El viceministro de Defensa polaco, Cezary Tomczyk, reforzó esa postura y dirigió un mensaje directo al presidente estadounidense: “No hay duda de que se trató de un ataque ruso deliberado”. Con ello, Varsovia busca enviar una señal clara a sus aliados sobre la gravedad del episodio.
El gobierno polaco ha descrito la incursión como un intento de Rusia de poner a prueba la capacidad de respuesta de Polonia y de la OTAN. La interpretación contrasta con la prudencia mostrada por Trump, que en otras ocasiones ha moderado sus exigencias hacia Moscú.
La Unión Europea reaccionó con firmeza. Varios líderes europeos condenaron las incursiones y pidieron nuevas sanciones contra Rusia. Francia convocó al embajador ruso en París y el Reino Unido anunció un nuevo paquete de medidas contra Moscú.
El Consejo de Seguridad de la ONU fue convocado a petición de Polonia para abordar la situación. La reunión tiene como objetivo evaluar las implicaciones internacionales del incidente y debatir posibles respuestas colectivas ante la violación del espacio aéreo de un país miembro de la OTAN.
Mientras tanto, Rusia alegó que sus fuerzas estaban atacando únicamente objetivos en Ucrania y que no tenían intención de golpear territorio polaco. Varsovia rechazó esa versión y consideró que Moscú busca sembrar dudas para evitar represalias internacionales.
El episodio ha reavivado las preguntas sobre la preparación de la OTAN frente a ataques con drones y la seguridad de su espacio aéreo. Expertos señalan que la proliferación de este tipo de armas baratas y móviles plantea nuevos retos a la defensa colectiva.
En paralelo, Francia envió tres cazas Rafale para reforzar la vigilancia aérea de Polonia, y Alemania anunció que incrementará su compromiso en la frontera oriental de la alianza. Con estos gestos, los aliados buscan mostrar unidad frente a un escenario que amenaza con escalar la confrontación con Rusia.
Fuente: Reuters