Tesla registró en agosto apenas el 38 % de las ventas de vehículos eléctricos en Estados Unidos, marcando su nivel más bajo desde 2017, según datos preliminares de Cox Automotive compartidos con Reuters. La cifra refleja un retroceso notable en la posición de liderazgo que la compañía de Elon Musk mantenía en el mercado.
La caída se produce en un contexto de creciente competencia. Fabricantes tradicionales y nuevas marcas están lanzando modelos más asequibles y ofreciendo incentivos agresivos que han seducido a los consumidores, debilitando la capacidad de Tesla de mantener su cuota.
En julio, Tesla había pasado del 48,7 % en junio al 42 %, la mayor caída en un solo mes desde marzo de 2021, cuando Ford lanzó el Mustang Mach-E. La tendencia descendente se consolidó en agosto, llevando la participación por primera vez en ocho años por debajo del 40 %.
Tesla alguna vez dominó con más del 80 % del mercado estadounidense de vehículos eléctricos, especialmente tras el lanzamiento del Model 3. Hoy, pese a mantenerse como la marca más reconocida, su portafolio limitado frente a la avalancha de nuevos competidores ha reducido su protagonismo.
Mientras Tesla concentra recursos en proyectos de robotaxis y robots humanoides, otras marcas amplían su oferta de vehículos eléctricos accesibles. Hyundai, Honda, Kia y Toyota incrementaron sus ventas entre un 60 % y un 120 % en julio, según Cox, gracias a promociones más agresivas que las de Tesla.
Volkswagen también experimentó un fuerte impulso. Su modelo ID.4, rival directo del Model Y, aumentó las ventas en más del 450 % en julio respecto al mes anterior, ayudado por planes de financiamiento con pago inicial cero y carga rápida gratuita.
El atractivo de estas ofertas ha llevado a muchos consumidores a abandonar la opción de Tesla. Un comprador en San Francisco, entrevistado por Reuters, relató que cambió su decisión de adquirir un Toyota Camry y optó por un Volkswagen ID.4 debido al precio competitivo y los beneficios adicionales.
La falta de novedades también ha pesado sobre Tesla. Su último lanzamiento, la camioneta Cybertruck en 2023, no alcanzó el impacto del Model 3 ni del Model Y. Aunque se han introducido renovaciones en este último, las mejoras fueron percibidas como menores y no generaron el entusiasmo esperado.
Para algunos analistas, la apuesta de Musk por diversificar Tesla hacia la robótica y la inteligencia artificial ha desviado el foco de su negocio principal. “Cuando no tienes productos nuevos, tu participación comienza a disminuir”, señaló Stephanie Valdez Streaty, de Cox Automotive.
A pesar de todo, las ventas absolutas de Tesla crecieron un 7 % en julio y un 3,1 % en agosto, pero lo hicieron muy por debajo del 24 % y 14 % que registró el mercado en general. La diferencia de ritmo explica la erosión en su cuota de mercado.
Con el crédito fiscal federal de 7.500 dólares a punto de expirar y con rivales cada vez más agresivos, Tesla enfrenta la disyuntiva de recortar precios para sostener ventas o aceptar una pérdida progresiva de cuota. En cualquier escenario, su hegemonía histórica en el mercado eléctrico estadounidense está en entredicho.