Ceres, el planeta enano más grande del cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter, vuelve a despertar el interés científico. Una investigación publicada en Science Advances plantea que este mundo helado pudo reunir los ingredientes básicos para la vida en su pasado remoto.
El estudio, liderado por Samuel W. Courville de la Universidad Estatal de Arizona y apoyado por la NASA, sostiene que Ceres contó con una fuente estable de energía química durante cientos de millones de años. Este hallazgo se suma a las pruebas anteriores de agua y compuestos orgánicos, elementos clave para la habitabilidad.
Los datos proceden de la misión Dawn, que orbitó Ceres entre 2015 y 2018. Sus instrumentos detectaron manchas brillantes en la superficie formadas por sales, rastros de antiguos depósitos líquidos que afloraron desde el subsuelo. Estas evidencias apuntaban a la existencia de un gran acuífero salino en el interior del planeta enano.
En 2020, otro análisis confirmó que Ceres contenía moléculas de carbono, bloques esenciales de la química de la vida. Con agua, carbono y ahora energía química, los científicos consideran que Ceres pudo ofrecer un entorno apto para microbios durante una ventana temporal de su historia.
El período más prometedor para esa posible habitabilidad se habría dado entre 4.000 y 2.500 millones de años atrás. En esa etapa, el calor interno generado por la desintegración radiactiva mantenía parte del agua en estado líquido bajo la superficie, creando condiciones comparables a las de otros mundos oceánicos del Sistema Solar.
Hoy en día, Ceres es un mundo frío, con gran parte de su agua congelada y con poca energía interna disponible. La mayor parte del líquido restante se ha transformado en salmueras muy concentradas, lo que reduce drásticamente la posibilidad de que albergue vida en la actualidad.
Aun así, el hallazgo refuerza el interés en Ceres como un laboratorio natural para comprender la evolución de los mundos oceánicos. Su estudio podría ofrecer pistas valiosas sobre los orígenes de la vida y ampliar la lista de lugares a considerar en la búsqueda de entornos habitables más allá de la Tierra.