Los arrecifes de coral son ecosistemas rebosantes de sonidos, pero hasta ahora los ecólogos carecían de herramientas para identificar con precisión qué especie producía cada ruido. Golpes, chasquidos y crujidos quedaban registrados en grabaciones sin que fuera posible asignarlos a un pez concreto.
Investigadores de FishEye Collaborative, junto a las universidades de Cornell y Aalto, han desarrollado una cámara acústica subacuática llamada UPAC-360. Su objetivo es resolver esta dificultad y abrir una nueva forma de monitoreo de los arrecifes.
La UPAC-360 combina micrófonos subacuáticos de audio espacial con una cámara de 360 grados. Esto permite registrar tanto la dirección del sonido como la imagen del pez en el momento exacto, creando un video que muestra qué especie emite cada ruido.
Según el Dr. Marc Dantzker, director ejecutivo de FishEye Collaborative, la diversidad acústica de los arrecifes es comparable a la de las selvas tropicales. Solo en el Caribe estiman que más de 700 especies producen sonidos, aunque la mayoría nunca habían sido identificados.
Gracias a esta tecnología, los investigadores lograron atribuir ruidos a 46 especies de peces en los arrecifes de Curazao, en el Caribe. Más de la mitad de ellas nunca habían sido registradas como emisoras de sonidos. Esta colección ya está disponible de forma pública en la biblioteca digital de FishEye Collaborative.
Los sonidos identificados podrán entrenar algoritmos de inteligencia artificial que detecten especies automáticamente en grabaciones submarinas, un avance similar a lo que ocurre con las aplicaciones que reconocen cantos de aves.
El valor de esta innovación trasciende lo científico. Los arrecifes tropicales cubren apenas el 0,1 % del fondo oceánico pero albergan al 25 % de todas las especies marinas. Monitorear su estado es clave para garantizar la seguridad alimentaria de millones de personas que dependen de ellos.
Los investigadores planean ampliar la biblioteca con estudios en Hawái e Indonesia. Su visión es construir un mapa acústico global de los océanos que permita evaluar la salud de los ecosistemas marinos con un detalle sin precedentes.