Científicos de la NASA estudian rayos y tormentas eléctricas desde la estación espacial internacional
Desde su posición privilegiada a más de 400 kilómetros de altura, la Estación Espacial Internacional se ha convertido en una plataforma de observación única para estudiar fenómenos eléctricos que permanecen ocultos desde la superficie terrestre. Los científicos utilizan instrumentos especializados montados en el exterior del laboratorio orbital para capturar eventos luminosos transitorios que ocurren en la ionosfera, esa región de la atmósfera superior donde las partículas cargadas crean un espectáculo invisible de descargas eléctricas.