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Científicos logran recrear el pigmento del camuflaje del pulpo en laboratorio por primera vez

Un equipo de la UC San Diego logra producir grandes cantidades del pigmento natural de los cefalópodos, una sustancia clave en su camuflaje, con aplicaciones que van desde cosméticos hasta sensores ambientales

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Pulpo camuflado entre el fondo marino
Un pulpo se mimetiza con el entorno marino utilizando su capacidad de camuflaje natural. Créditos: Charlotte Seid.

Los científicos de la Universidad de California en San Diego lograron recrear en el laboratorio el pigmento natural que permite a los pulpos y calamares cambiar de color. Este compuesto, conocido como xantomatina, es responsable de su extraordinaria capacidad de camuflaje y ahora ha sido producido de forma sostenible en bacterias modificadas genéticamente.

El avance, publicado en la revista Nature Biotechnology, abre una nueva vía para la creación de materiales inspirados en la naturaleza, con potencial en campos como la biotecnología, la cosmética y la óptica.

Un pigmento clave para comprender el camuflaje marino

Los cefalópodos —pulpos, calamares y sepias— son verdaderos maestros del camuflaje, capaces de adaptarse visualmente a su entorno en segundos. Esta habilidad depende de la xantomatina, un pigmento que altera su estructura molecular al interactuar con la luz. Hasta ahora, reproducirlo fuera del cuerpo de estos animales era casi imposible.

El equipo dirigido por el químico marino Bradley Moore, de la Institución Scripps de Oceanografía, logró superar ese obstáculo gracias a una estrategia innovadora que vinculó la supervivencia de una bacteria modificada a la producción del pigmento. De esa forma, el microorganismo solo podía crecer si generaba xantomatina, creando un ciclo autosostenible.

“Conseguimos engañar a las bacterias para que fabricaran el pigmento del pulpo”, explicó Moore. “Esto nos ayuda a entender mejor la biología de estos animales y demuestra que podemos usar la biotecnología para crear materiales naturales a gran escala”.

El proceso, además, se optimizó mediante robots y herramientas de inteligencia artificial, aumentando la cantidad y pureza del pigmento en pocas semanas.

Del laboratorio al mundo real: nuevas aplicaciones del pigmento

La xantomatina no solo fascina por su origen biológico, sino por su potencial. Su capacidad para reflejar o absorber luz podría aplicarse en cosméticos naturales, textiles inteligentes, recubrimientos térmicos e incluso en tecnología de camuflaje militar. También se estudia su uso en materiales que regulen la temperatura frente a la radiación solar.

El Departamento de Defensa de Estados Unidos ya mostró interés en el hallazgo, mientras empresas de cosmética evalúan su incorporación en protectores solares ecológicos. “El hecho de que sea un pigmento natural lo hace especialmente atractivo”, señaló la investigadora Leah Bushin, coautora del estudio.

Según los autores, la técnica desarrollada podría aplicarse a la producción de otros compuestos biológicos complejos, reduciendo la dependencia de materiales derivados del petróleo y acelerando la transición hacia una economía basada en procesos naturales.

“Este avance no solo nos acerca al misterio del camuflaje animal”, concluyó Moore, “sino que marca el inicio de una nueva era para los materiales sostenibles creados en laboratorio”.

Preguntas frecuentes

¿Qué pigmento lograron recrear los científicos?

Se trata de la xantomatina, el compuesto natural que permite a pulpos y calamares cambiar de color y camuflarse en su entorno.

¿Quién desarrolló este avance?

El equipo de la Universidad de California en San Diego, liderado por el químico marino Bradley Moore, junto a la Institución Scripps de Oceanografía.

¿Cómo lograron producir el pigmento?

Modificaron bacterias para que su supervivencia dependiera de generar xantomatina, logrando así producir el pigmento de forma autosostenible y a gran escala.

¿Para qué podría usarse este pigmento?

Tiene aplicaciones potenciales en cosmética, textiles inteligentes, recubrimientos térmicos, sensores ambientales y materiales de camuflaje.

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