El tiburón blanco más grande jamás visto en el Atlántico acaba de aparecer frente a las costas de Canadá. Se llama Contender. Hacía décadas que no se veían ejemplares así por la zona. Mide 4,2 metros, pesa más de 750 kilos. OCEARCH, la organización que lo rastrea con un dispositivo satelital desde enero, confirmó el avistamiento.
Lo detectaron a más de 70 kilómetros de la costa, en el Golfo de San Lorenzo. El rastreador emitió señal cuando la aleta dorsal salió del agua. Así funciona el aparato. Este avistamiento lo convierte en uno de los tiburones más al norte que han registrado, lo que da nueva información sobre sus rutas migratorias y cómo se comportan según la época.
Chris Fischer fundó y lidera la expedición OCEARCH. Dice que Contender se está alimentando intensamente de focas durante el verano y el otoño. Acumula grasa antes de volver a las aguas cálidas de Florida. "Está ejerciendo una gran presión sobre las colonias de focas, lo cual tiene un efecto positivo sobre las poblaciones de peces".
Los científicos creen que Contender podría dar pistas sobre una de las grandes incógnitas: dónde se aparean los tiburones blancos. No se ha identificado ni un solo sitio de reproducción confirmado en todo el mundo. Seguir sus movimientos podría ayudar a resolver el misterio.
OCEARCH va a seguir rastreando a Contender los próximos años. Quieren estudiar cómo se mueve entre Canadá y Estados Unidos. Los datos van a ser clave para entender cómo se están recuperando las poblaciones de tiburón blanco, que la pesca intensiva casi aniquiló en el siglo pasado.
Los investigadores confían en que seguir a este tiburón ayude a fortalecer los programas de conservación marina. Y a cambiar cómo la gente ve a una especie que es esencial para el equilibrio de los océanos.