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Demuestran que la vida podría prosperar en otros planetas incluso en ambientes hostiles

Nueva evidencia científica sugiere que la vida podría existir en exoplanetas con condiciones extremas y radiación letal, ampliando los límites de la habitabilidad cósmica

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Ilustración exoplaneta
Crédito: Iceebook

La posibilidad de encontrar vida más allá de la Tierra ha cautivado a generaciones enteras, pero la ciencia apenas está comenzando a comprender cuán resiliente puede ser la vida frente a condiciones extremas. Un estudio publicado en la revista Astrobiology ha aportado una de las pruebas más sólidas hasta la fecha de que organismos terrestres pueden sobrevivir a niveles de radiación ultravioleta considerados letales, como los que abundan en muchos exoplanetas. El hallazgo, liderado por científicos del Desert Research Institute (DRI), parte del análisis de un organismo sorprendente: Clavascidium lacinulatum, un liquen escamoso marrón típico del desierto de Mojave.

Este liquen fue elegido porque prospera en uno de los ambientes más hostiles de la Tierra, expuesto a sequía, altas temperaturas y radiación solar extrema. El equipo dirigido por Henry Sun y Tejinder Singh recolectó ejemplares cerca de Las Vegas, para someterlos a una prueba sin precedentes: exposición continua durante tres meses a radiación UVC a 254 nm y 55 W/m², un entorno comparable al de exoplanetas que orbitan estrellas tipo M y F, célebres por sus erupciones de radiación ultravioleta letal. Para controlar variables, el experimento también incluyó cultivos puros del fotobionte del liquen (Myrmecia israelensis) y de la bacteria Deinococcus radiodurans, famosa por su resistencia extrema.

Los resultados fueron sorprendentes: aunque la mitad de las células fotosintéticas del liquen sufrieron daño, la otra mitad sobrevivió, se reparó y logró multiplicarse al ser rehidratada. En contraste, las células del fotobionte aislado y las de D. radiodurans fueron aniquiladas en menos de un minuto. ¿La clave? El liquen posee una corteza superior melanizada y rica en ácidos liquénicos, que actúa como un auténtico escudo natural contra la radiación ultravioleta, absorbiendo la energía y limitando el daño a las capas internas.

Clavascidium lacinulatum, liquen punteado marrón, en el desierto de Mojave
Ejemplar de Clavascidium lacinulatum en el desierto de Mojave. Su corteza oscura y rica en metabolitos fenólicos es la clave de su resistencia. Crédito: Bob O'Kennan vía iNaturalist

El estudio fue minucioso: se evaluó el rendimiento fotosintético antes y después de la irradiación, la viabilidad de las células mediante cultivos en placa, y la composición química de la corteza a través de espectroscopía y cromatografía líquida acoplada a espectrometría de masas. Se demostró que los ácidos liquénicos presentes en la corteza son equivalentes naturales de los aditivos aromáticos de plásticos resistentes a los rayos UV. Además, los análisis revelaron que una estera de algas del fotobionte sin corteza protectora deja pasar hasta el 7% de la radiación, lo que resulta letal en minutos, mientras que la corteza intacta es prácticamente opaca al UVC.

Otro aspecto crucial del experimento fue simular diferentes atmósferas. En una caja de guantes anaeróbica, sin oxígeno, el daño por radiación fue aún menor, lo que indica que las reacciones químicas con oxígeno y ozono agravan el efecto dañino de la radiación UVC en condiciones planetarias reales. Este resultado sugiere que la interacción entre biología y atmósfera es fundamental para la habitabilidad, y que en algunos mundos con atmósferas particulares, la vida podría ser aún más resistente.

Henry Sun recolectando líquenes en el desierto de Mojave
El investigador Henry Sun, del DRI, recolectando líquenes en el Mojave, clave para los experimentos sobre habitabilidad extraterrestre. Crédito: Henry Sun/DRI

Más allá de la biología, el estudio ilustra cómo la evolución ha dotado a algunos organismos de una "caja de herramientas" molecular capaz de protegerlos frente a radiaciones, sequía y químicos reactivos, sin que estas defensas se hayan seleccionado directamente por la radiación UVC (que no llega a la superficie terrestre gracias a la capa de ozono). La protección parece ser una ventaja colateral de la adaptación a otros estreses, y es probable que haya ocurrido algo similar en otros mundos, con soluciones evolutivas convergentes.

El equipo del DRI, junto con colaboradores de la Universidad de Nevada, la NASA Ames y la Universidad de Patras, resalta que la supervivencia del liquen durante tres meses bajo condiciones tan extremas obliga a repensar el concepto de habitabilidad planetaria. La mera presencia de radiación intensa no implica necesariamente la ausencia de vida, y exoplanetas alrededor de estrellas tipo M y F –tradicionalmente excluidos por sus estallidos UV– podrían ser auténticos laboratorios naturales repletos de formas de vida coloniales y resilientes.

Este avance también influye directamente en la búsqueda de vida en el universo. A medida que los telescopios como el James Webb permiten analizar las atmósferas y la radiación de exoplanetas lejanos, los astrobiólogos deberán considerar una gama más amplia de escenarios posibles. Organismos similares al liquen del Mojave podrían estar presentes en planetas que antes se creían totalmente inhóspitos. La investigación invita a explorar mundos con suelos áridos, atmósferas cambiantes y flujos elevados de radiación como hábitats potencialmente fértiles para la vida, ampliando radicalmente los límites conocidos de la biología.

En definitiva, el estudio publicado en Astrobiology ofrece una lección de humildad y asombro: la vida, una vez que surge, puede desarrollar mecanismos para resistir hasta los entornos más letales. La colaboración internacional y el rigor experimental abren nuevas puertas en la exploración del cosmos y en el entendimiento de la habitabilidad planetaria. Si el desierto terrestre alberga organismos tan resistentes, la posibilidad de encontrar vida en otros planetas deja de ser una quimera y se convierte en un reto científico real y fascinante.

Fuente: Desert Research Institute, Mary Ann Liebert

Preguntas frecuentes

¿Por qué es relevante este descubrimiento para la búsqueda de vida extraterrestre?

Porque demuestra que la vida puede adaptarse a ambientes extremos antes considerados inhóspitos fuera de la Tierra.

¿Qué papel juega la radiación UVC en este estudio?

La radiación UVC es altamente destructiva, pero el estudio mostró que algunas formas de vida pueden resistirla y recuperarse.

¿Implica esto que cualquier planeta con radiación puede albergar vida?

No todos los organismos resistirían, pero este hallazgo amplía las posibilidades de habitabilidad en muchos exoplanetas.

¿Cómo puede influir este avance en futuras misiones espaciales?

Motiva a explorar exoplanetas con condiciones extremas y ajustar los criterios de búsqueda de vida.

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