¿Por qué Estados Unidos no puede comprar Groenlandia?
Dinamarca repite que Groenlandia no está en venta, pero en Washington se habla “de cómo sería una posible compra”. El solo ejercicio mental abre un agujero incómodo: no existe un mercado para comprar países ni una forma aceptada de fijarles precio. Cuando se mezcla soberanía, subsidios, minerales, restricciones ambientales y derechos de los inuit, la idea de “tasar” Groenlandia deja de parecer un cálculo y empieza a parecer una disputa de poder.