Trump habla de un ataque de EE. UU. en Venezuela, pero no hay confirmación oficial
Que un presidente diga “atacamos” no es un detalle retórico: es una línea que, si se cruza de verdad, deja menos espacio para el regreso a la normalidad. En el caso de Venezuela, la frase pesa todavía más porque ocurre en un terreno donde la desinformación y la propaganda no son un accidente, sino parte del paisaje. La pregunta, por tanto, no es solo qué pasó, sino qué significa que se diga así y en este momento.