La estrella Betelgeuse, ubicada a 700 años luz en la constelación de Orión, vuelve a estar en el centro de la atención astronómica. Investigadores de la NASA confirmaron en julio de 2025 la existencia de Siwarha, una estrella compañera que orbita a la supergigante roja y que podría explicar su extraño patrón de brillo.
El hallazgo se logró gracias al telescopio Gemini Norte y al Instrumento Speckle de Alopeke, una cámara de alta resolución capaz de filtrar el intenso resplandor de Betelgeuse. Durante décadas, los astrónomos habían sospechado de una compañera estelar, pero no habían logrado obtener pruebas directas.
Siwarha tiene una masa estimada de 1,7 veces la del Sol. Este dato obliga a replantear los cálculos sobre cuándo Betelgeuse podría explotar como supernova, un evento que se esperaba ocurriera “relativamente pronto”, en escalas de hasta 100.000 años.
La interacción entre ambas estrellas introduce un grado de incertidumbre en los modelos de evolución estelar. Según los autores del estudio, la presencia de Siwarha pudo haber afectado las variaciones de luz observadas en Betelgeuse desde 2019.
El fenómeno, sin embargo, no supone peligro para la Tierra. Cuando la supergigante roja llegue al final de su vida y estalle, será visible incluso de día y podría brillar con una intensidad similar a la Luna llena, pero sin consecuencias directas para nuestro planeta.
El artículo con los detalles técnicos se publicó en *The Astrophysical Journal Letters* bajo el título “La probable detección por imágenes directas de la compañera estelar de Betelgeuse”. La confirmación de Siwarha representa un hito tras casi un siglo de especulaciones.