Un equipo internacional de paleontólogos descubrió en el desierto de Gobi, en Mongolia, el fósil más antiguo y completo de un paquicefalosaurio jamás encontrado. La especie, bautizada como Zavacephale rinpoche, vivió hace unos 108 millones de años y ha sido descrita en un estudio publicado en la revista Nature.
El hallazgo estuvo liderado por Tsogtbaatar Chinzorig, de la Academia de Ciencias de Mongolia y asistente de investigación en la Universidad Estatal de Carolina del Norte. El espécimen apareció en la localidad de Khuren Dukh y, a pesar de pertenecer a un ejemplar juvenil, conserva un cráneo abovedado completo, extremidades y hasta piedras estomacales utilizadas para triturar alimento.
“Los paquicefalosaurios son dinosaurios icónicos, pero también raros y misteriosos”, señaló Lindsay Zanno, jefa de paleontología en el Museo de Ciencias Naturales de Carolina del Norte y coautora del estudio. “Este fósil nos permite comprender por primera vez cómo se desarrollaba la cúpula craneal durante el crecimiento”.
El nombre Zavacephale rinpoche combina el término tibetano “zava” (raíz u origen) con la palabra latina “cephal” (cabeza), mientras que “rinpoche” significa “preciosa” en tibetano. La denominación hace referencia al cráneo, descubierto en un acantilado como si fuera una joya.
Este ejemplar juvenil medía menos de un metro de largo, pero ya mostraba una cúpula totalmente formada. El hallazgo retrasa en al menos 15 millones de años el registro fósil conocido de los paquicefalosaurios, extendiendo su historia evolutiva mucho más atrás en el tiempo.
Chinzorig explicó que el fósil permite resolver un debate de décadas: si las diferencias en los cráneos respondían a especies distintas o a etapas de crecimiento. “Con Z. rinpoche podemos vincular la edad del animal con la forma de su cúpula, algo que hasta ahora no era posible”, afirmó.
Los paquicefalosaurios son conocidos por sus cráneos abovedados y por la hipótesis de que los utilizaban en combates rituales para atraer pareja. “El consenso es que los domos servían para comportamientos sociosexuales más que para defenderse de depredadores”, añadió Zanno, resaltando que estos huesos habrían funcionado como símbolos de fuerza y competencia.
El fósil de Z. rinpoche no solo amplía el registro de este grupo de dinosaurios, sino que ofrece detalles inéditos sobre su anatomía, locomoción y dieta. Para los investigadores, este hallazgo marca un antes y un después en el estudio de los paquicefalosaurios y abre nuevas vías para entender la evolución de las especies en el Cretácico temprano.
Fuente: Nature