Un grupo internacional de astrónomos identificó un evento cósmico sin precedentes, un agujero negro supermasivo destruyó una estrella fuera del centro de su galaxia y generó una potente emisión de radio que evolucionó con una rapidez inusual. El hallazgo, publicado en The Astrophysical Journal Letters, cambia la forma en que se entiende la ubicación y el comportamiento de estos objetos extremos.
El fenómeno, designado como AT 2024tvd, fue detectado gracias a una red de radiotelescopios en distintos países, entre ellos el Very Large Array (VLA) en Estados Unidos, ALMA en Chile y el Arcminute Microkelvin Imager Large Array (AMI-LA) en el Reino Unido. Las observaciones revelaron que el agujero negro se encuentra a unos 2.600 años luz del núcleo de su galaxia anfitriona.
Este desplazamiento es notable, la mayoría de los agujeros negros supermasivos se localizan en el centro de las galaxias, donde acumulan materia. Sin embargo, este caso demuestra que también pueden permanecer activos en regiones periféricas, quizá como consecuencia de antiguas fusiones galácticas o movimientos gravitacionales complejos.
Las mediciones en radio mostraron dos llamaradas distintas separadas por varios meses, lo que indica que el agujero negro expulsó material en etapas sucesivas. Este comportamiento, nunca observado con tanta claridad, sugiere procesos retardados en la forma en que los agujeros negros liberan energía tras destruir una estrella.
“Nunca habíamos visto una emisión de radio tan brillante y rápida en un evento de disrupción de marea”, explicó el Dr. Itai Sfaradi, de la Universidad de California, Berkeley, autor principal del estudio. Su antiguo profesor, Assaf Horesh, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, destacó que se trata de un resultado excepcional que coloca a la astrofísica israelí en primera línea internacional.
Los eventos de disrupción de marea ocurren cuando una estrella se acerca demasiado a un agujero negro y es despedazada por su gravedad. En este caso, parte del material estelar cayó hacia el agujero negro, mientras que otra parte fue expulsada a gran velocidad, generando la intensa señal de radio registrada por los telescopios.
El descubrimiento de AT 2024tvd ofrece una nueva ventana para estudiar cómo los agujeros negros interactúan con su entorno. Los científicos esperan que futuras observaciones revelen más casos similares, capaces de explicar cómo estos objetos pueden “despertar” lejos del corazón de sus galaxias.