La Conferencia Mundial de Desarrollo de las Telecomunicaciones 2025 (CMDT-25) reunirá en Bakú, Azerbaiyán, a líderes de más de 190 países entre el 17 y el 28 de noviembre. El evento, organizado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), buscará acelerar la conectividad global y garantizar que todas las personas puedan acceder a Internet.
La UIT, organismo de las Naciones Unidas encargado de las tecnologías digitales, considera esta cita como un punto de inflexión en la lucha contra la exclusión digital. La conferencia pretende fijar prioridades para los próximos cuatro años en materia de infraestructura, alfabetización digital y cooperación internacional.
“Para los 2.600 millones de personas sin conexión, el desarrollo digital es más que un desafío técnico. Es una prueba de nuestro compromiso con un futuro inclusivo y sostenible”, afirmó Doreen Bogdan-Martin, secretaria general de la UIT, al presentar el programa de la conferencia.
La CMDT-25 llega en un momento clave. Con la expansión de la inteligencia artificial, la automatización y las redes 5G, la brecha digital amenaza con profundizar las desigualdades entre regiones desarrolladas y países en vías de desarrollo. Bakú será el escenario donde se buscará equilibrar ese crecimiento con políticas de acceso equitativo y asequible.
El ministro de Desarrollo Digital y Transporte de Azerbaiyán, Rashad Nabiyev, destacó que acoger el encuentro es “un voto de confianza histórico” y una muestra del compromiso del país con la transformación digital sostenible. Azerbaiyán, dijo, quiere desempeñar un papel activo en la expansión de la conectividad global.
Bajo el lema “Conectividad universal, significativa y asequible para un futuro digital inclusivo y sostenible”, la CMDT-25 centrará sus esfuerzos en los países menos adelantados, los sin litoral y los pequeños estados insulares, donde la falta de infraestructura sigue siendo el principal obstáculo para el desarrollo digital.
Según estimaciones de la UIT, alrededor de 2.600 millones de personas todavía no tienen acceso a Internet, y en los países más pobres apenas un tercio de la población está conectada. El organismo considera que ampliar la conectividad requerirá inversiones conjuntas, cooperación tecnológica y políticas de precios justas.
La conferencia de Bakú busca dejar un legado concreto, una hoja de ruta con acciones coordinadas para reducir las brechas digitales antes de 2030. “Solo si todos están conectados podremos hablar de un progreso digital verdaderamente humano”, concluyó Cosmas Luckyson Zavazava, director de la Oficina de Desarrollo de las Telecomunicaciones de la UIT.