La zona volcánica de Campi Flegrei, ubicada al oeste de Nápoles, volvió a colocarse en el centro de la atención científica. Un estudio internacional aplicó inteligencia artificial a los datos sísmicos de la región y descubrió una realidad más inquietante de lo que se pensaba, la presencia de fallas ocultas y decenas de miles de terremotos que habían pasado desapercibidos.
El trabajo, liderado por la Universidad de Stanford junto con el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología de Italia, cuadruplicó la cantidad de terremotos registrados entre 2022 y 2025. Esto significa que, en lugar de los 12.000 eventos que se habían identificado, en realidad ocurrieron más de 54.000.
Los investigadores aseguran que esta nueva información puede ayudar a anticipar los escenarios de riesgo en una zona habitada por más de medio millón de personas y con una larga historia de actividad volcánica y sísmica.
El análisis identificó dos grandes fallas que convergen bajo la ciudad de Pozzuoli, una de las áreas más vigiladas desde que en la década de 1980 se produjeron más de 16.000 temblores y el terreno se elevó seis pies, obligando a evacuar a 40.000 residentes.
Según los expertos, estas estructuras geológicas podrían dar lugar a terremotos de magnitud moderada, incluso de hasta 5 grados, lo que supondría un riesgo considerable para la población y la infraestructura urbana.
Greg Beroza, profesor de geofísica en Stanford y coautor del estudio, destacó que la herramienta de IA permite localizar con precisión los sismos casi en tiempo real, ofreciendo una visión más clara de la actividad subterránea y mejorando las estrategias de emergencia.
Campi Flegrei es una caldera de 13 kilómetros de diámetro que en los últimos 40.000 años produjo dos de las mayores erupciones de Europa. Aunque no hay evidencia inmediata de ascenso de magma, la presión interna del sistema sigue siendo un motivo de preocupación constante.
El nuevo mapa sísmico revela además un patrón anular en el norte de la caldera, algo que no se había observado con claridad antes. Este descubrimiento ofrece pistas sobre cómo la presión acumulada deforma el terreno y podría detonar futuros episodios de inestabilidad.
Los científicos subrayan que, aunque no se prevé una erupción inminente, la probabilidad de un sismo moderado es real. Por eso, contar con IA para detectar hasta el más leve movimiento bajo tierra supone un paso crucial en la protección de los habitantes de Nápoles y sus alrededores.
Fuente: Science