Pasada la madrugada del jueves, la marina israelí interceptó casi cuarenta barcos de la Flotilla Global Sumud cuando navegaban a unas 70 millas de Gaza. Más de 450 activistas fueron detenidos, entre ellos la joven sueca Greta Thunberg, que apareció rodeada de soldados en un video difundido por el Ministerio de Exteriores de Israel.
Las cámaras en directo desde las embarcaciones mostraron a militares armados con cascos y gafas de visión nocturna abordando los barcos, mientras los tripulantes levantaban las manos y se agrupaban con chalecos salvavidas. Algunos fueron trasladados a un carguero antes de ser llevados al puerto de Ashdod.
Los organizadores de la flotilla aseguraron que un barco, el Marinette, logró continuar su rumbo y seguía navegando en dirección a Gaza. En sus transmisiones afirmaban que todavía tenía combustible y que se encontraba a unas 80 millas náuticas del enclave palestino.
Thunberg había grabado un mensaje antes de la interceptación. “Si están viendo este video, las fuerzas israelíes me secuestraron y me llevaron contra mi voluntad. Nuestra misión humanitaria fue pacífica y se apegó al derecho internacional”, denunció la activista.
Israel declaró que todos los detenidos estaban en buen estado y serían deportados en los próximos días. El ministro de Asuntos Exteriores italiano, Antonio Tajani, anticipó que ciudadanos europeos regresarían a sus capitales en vuelos chárter a partir del lunes.
El Ministerio de Exteriores israelí calificó la misión como una provocación e insistió en que la ayuda humanitaria puede entrar en Gaza únicamente por canales autorizados. “Un último buque de esta provocación permanece a distancia. Si se acerca, también será impedido”, señaló el comunicado oficial.
Las reacciones internacionales fueron inmediatas. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, condenó lo ocurrido y lo interpretó como una prueba de que Israel “no tiene intención de dejar crecer la paz”. En Estambul, la fiscalía abrió una investigación por la detención de 24 ciudadanos turcos.
En Sudáfrica, Cyril Ramaphosa exigió la liberación inmediata de los pasajeros, entre ellos el nieto de Nelson Mandela. Manifestantes salieron a las calles en Roma, Barcelona, Madrid, Ciudad de México y Buenos Aires. En Italia, los sindicatos convocaron huelga general para el viernes.
Hamás, por su parte, calificó la interceptación de “acto criminal” e instó a nuevas protestas en apoyo a la flotilla. El movimiento islamista gobierna en Gaza desde 2007 y ha sido el principal objetivo de la ofensiva militar israelí iniciada tras el ataque del 7 de octubre de 2023.
La Flotilla Global Sumud había zarpado a finales de agosto desde distintos puertos europeos con alimentos y medicinas para Gaza. En sus filas viajaban médicos, parlamentarios y abogados de más de veinte países, en una muestra internacional de oposición al bloqueo que Israel mantiene sobre el enclave desde hace casi dos décadas.
El contexto sigue siendo dramático. Según el Ministerio de Sanidad palestino, la ofensiva israelí ha causado más de 66.000 muertos en Gaza, entre ellos decenas de miles de niños. La ONU advierte que la población civil se enfrenta a niveles extremos de hambre y destrucción.