Un equipo internacional de paleontólogos ha pasado más de 15 años excavando y estudiando fósiles en África para entender mejor el Pérmico, el periodo que concluyó hace 252 millones de años con la mayor extinción masiva de la historia. Las investigaciones se centraron en la vida que prosperó en el sur de Pangea justo antes de la catástrofe.
El proyecto, liderado por la Universidad de Washington y el Museo Field de Historia Natural, identificó especies que dominaban los ecosistemas terrestres y marinos antes de que la llamada Gran Mortandad acabara con cerca del 70 % de las especies terrestres y la mayoría de las marinas.
Los hallazgos se publicaron en una serie de 14 artículos en la Revista de Paleontología de Vertebrados. Incluyen depredadores con dientes de sable, animales excavadores y un anfibio de gran tamaño similar a una salamandra, que habitaban distintas regiones del sur de África.
Las excavaciones se llevaron a cabo en la cuenca del Ruhuhu en Tanzania y en las cuencas del Luangwa y Zambeze Medio en Zambia. Algunas piezas fueron halladas en campañas recientes y otras procedían de colecciones de museos que se reexaminaron con técnicas modernas.
Según el investigador principal, Christian Sidor, estos fósiles ofrecen una visión inédita de la biodiversidad terrestre previa a la extinción. También permiten establecer comparaciones a nivel de especie con los registros fósiles de Sudáfrica.
El equipo realizó nueve expediciones de campo entre 2007 y 2023, recorriendo áreas remotas a pie y en vehículos todoterreno. Acamparon en zonas abiertas y trabajaron con permisos oficiales de Tanzania y Zambia, asegurando que los fósiles sean devueltos tras su análisis.
Durante el Pérmico, la Tierra albergaba una gran diversidad de reptiles y anfibios que habitaban desde bosques hasta zonas áridas. La extinción masiva que cerró el periodo marcó el fin de la Era Paleozoica y dio paso a la Era Mesozoica.
Hasta ahora, gran parte de la información sobre este periodo provenía de la cuenca del Karoo en Sudáfrica. Sin embargo, las zonas estudiadas por Sidor y su equipo han demostrado tener registros casi tan completos y mejor conservados de este intervalo.
Entre los hallazgos hay nuevas especies de dicinodontes, herbívoros excavadores con picos córneos y colmillos pequeños, que fueron los herbívoros dominantes justo antes de la extinción.
También se identificaron varios gorgonopsios, grandes depredadores con dientes de sable, y un nuevo temnospóndilo, un anfibio robusto que vivía cerca del agua y se alimentaba de peces y otros animales pequeños.
Estas comparaciones entre regiones de Pangea ayudarán a los científicos a responder qué grupos lograron sobrevivir y cuáles desaparecieron para siempre tras la crisis del Pérmico.
La investigación contó con la colaboración de universidades y museos de Estados Unidos, Europa, Sudáfrica y Zambia, y fue financiada por la Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos y la National Geographic Society.
Para Sidor, la calidad de conservación de los fósiles en Zambia y Tanzania no tiene rival. La riqueza de detalles anatómicos permite reconstruir los ecosistemas con una precisión inusual para un periodo tan antiguo.
El equipo espera que estos descubrimientos amplíen el conocimiento sobre cómo la vida en la Tierra responde a eventos de extinción masiva y qué factores pueden favorecer la supervivencia de ciertas especies.
Los fósiles recuperados regresarán a sus países de origen, donde podrán formar parte de exhibiciones públicas y seguir contribuyendo a la investigación paleontológica de la región.