OpenAI anunció el lanzamiento de ChatGPT Pulse, una nueva función en fase de vista previa para usuarios Pro en dispositivos móviles. Se trata de una experiencia que convierte a la inteligencia artificial en un asistente más proactivo, capaz de investigar y generar actualizaciones personalizadas a partir de la información del propio usuario.
La novedad de Pulse es que ya no depende únicamente de lo que el usuario pregunte, sino que recopila datos de chats anteriores, comentarios directos y aplicaciones conectadas, como Google Calendar o Gmail. Con esa información genera cada mañana un conjunto de tarjetas temáticas con noticias, consejos prácticos o recordatorios adaptados a cada perfil.
En la práctica, el sistema puede sugerir un plan de viaje, ofrecer recordatorios de cumpleaños, mostrar recetas rápidas para la cena o dar seguimiento a temas discutidos en días anteriores. La idea es que la jornada comience con un resumen de información útil sin necesidad de iniciar una conversación con la IA.
Los usuarios pueden ajustar Pulse según sus preferencias, indicando qué tipo de contenido les interesa o descartando lo que no consideran relevante. También pueden dar retroalimentación con un “me gusta” o “no me gusta” en cada tarjeta para refinar futuras entregas. El historial de comentarios puede gestionarse y eliminarse en cualquier momento.
OpenAI destacó que las actualizaciones de Pulse se generan una vez al día y expiran, salvo que el usuario las guarde como parte de un chat o haga preguntas de seguimiento. Esta dinámica busca fomentar el uso práctico de la herramienta sin crear un flujo infinito de notificaciones o distracciones.
Otra característica central es la seguridad. Según la compañía, todas las recomendaciones pasan por filtros diseñados para evitar la aparición de contenido dañino o que infrinja las políticas de uso. De este modo, Pulse busca mantener un equilibrio entre personalización y control.
El lanzamiento de Pulse es presentado como el primer paso hacia un ChatGPT más útil y anticipativo. OpenAI señala que, en el futuro, la herramienta podrá conectarse con más aplicaciones, ofrecer actualizaciones en momentos clave del día y convertirse en un asistente capaz de investigar, planificar y proponer acciones concretas sin que el usuario tenga que solicitarlas.
Con esta evolución, ChatGPT deja de ser un servicio pasivo al que se le formulan preguntas y se transforma en una plataforma que trabaja en segundo plano para entregar información adaptada a cada persona. La compañía espera que, tras la fase de prueba, la función se expanda a todos los usuarios de ChatGPT Plus.