Yemen ha dado un paso decisivo hacia la energía renovable con la inauguración de la primera planta solar a gran escala en Adén. El proyecto, financiado por Emiratos Árabes Unidos, comenzó a operar en julio de 2024 y ahora suministra electricidad diaria a miles de hogares que antes sufrían cortes constantes.
La planta está situada al norte de la ciudad portuaria, sede provisional del gobierno internacionalmente reconocido. Con una capacidad de 120 megavatios, es capaz de abastecer entre 150.000 y 170.000 viviendas cada día, según técnicos responsables de su operación.
Durante casi tres décadas, Yemen ha padecido una crisis eléctrica provocada por la escasez de combustible y los daños de la guerra en la infraestructura nacional. La falta de suministro no solo afectaba a la población, también a pequeños comercios y hospitales que dependían de generadores costosos e inestables.
“Los cortes de electricidad solían dañar las mercancías, y cuando devolvíamos los artículos a los proveedores, no los aceptaban, lo que nos dejaba con pérdidas”, explicó Mubarak Qaid, propietario de un supermercado en Adén. Su testimonio refleja la magnitud de los problemas cotidianos que enfrentaban miles de familias.
El complejo solar emplea diez campos fotovoltaicos interconectados y un sistema de almacenamiento que estabiliza la red local. Gracias a esta tecnología, Adén logra mantener un suministro más confiable incluso durante las horas de mayor consumo.
En 2023, la energía solar representaba apenas el 10,4 % de la generación eléctrica total del país, de acuerdo con la Agencia Internacional de Energía. La entrada en funcionamiento de esta planta ha elevado notablemente ese porcentaje y sienta las bases para una transición energética más ambiciosa.
Los responsables del proyecto confirmaron que está en marcha una segunda fase programada para 2026, con la que se duplicará la capacidad instalada. La ampliación permitiría llegar a más provincias del sur de Yemen y reducir la dependencia de combustibles fósiles importados.
Analistas energéticos señalan que, pese a la difícil situación política, el país tiene un gran potencial solar debido a sus altos niveles de irradiación. La experiencia de Adén podría servir de modelo para futuros proyectos de electrificación comunitaria en otras regiones.
La planta solar no solo aporta luz a hogares y negocios, también representa un rayo de esperanza en un país golpeado por conflictos. Para muchos habitantes de Adén, el proyecto es la prueba de que la energía limpia puede abrir un nuevo capítulo en la recuperación de Yemen.
Fuente: Reuters