El primer ministro británico Keir Starmer y el presidente estadounidense Donald Trump firmaron en Chequers, residencia oficial al sureste de Inglaterra, un memorando que inaugura una nueva etapa en la cooperación tecnológica bilateral. El acuerdo refuerza la llamada “relación especial” con un enfoque en innovación, infraestructura y seguridad científica.
Durante su visita de Estado, Trump destacó que este pacto no solo consolida la alianza en defensa y economía, sino que ahora también convierte a Londres y Washington en socios prioritarios en el terreno tecnológico. Empresas norteamericanas anunciaron inversiones récord de 150.000 millones de libras en territorio británico como parte del acuerdo.
Impulso a la inteligencia artificial
Ambos gobiernos describieron a la inteligencia artificial como “la tecnología que define nuestra era” y se comprometieron a facilitar el acceso de la comunidad científica a la computación avanzada. Este acceso se considera clave para acelerar descubrimientos en biotecnología y medicina de precisión.
El acuerdo también prevé la puesta en marcha de programas conjuntos, intercambio de talento entre centros de excelencia y la creación de un marco regulatorio proinnovación. Con esto, buscan consolidar la exportación de chips, centros de datos y modelos de última generación entre ambas naciones.
Starmer destacó que la IA no será solo un campo de cooperación científica, sino también una palanca para generar empleos altamente cualificados y posicionar a ambos países a la vanguardia de la innovación global.
Una nueva era nuclear
El documento firmado en Chequers plantea que “el mundo se encuentra en los albores de una era nuclear dorada”. Londres y Washington se comprometen a desarrollar reactores y combustibles avanzados, además de impulsar la energía de fusión como alternativa limpia y segura.
Otro de los objetivos marcados es lograr la independencia total del combustible nuclear ruso para 2028, estableciendo cadenas de suministro conjuntas que refuercen la seguridad energética de ambos países.
La apuesta por lo cuántico y el 6G
El acuerdo también abre una vía de cooperación en computación cuántica. Se anunció la creación de un grupo de trabajo bilateral para avanzar en hardware, software y algoritmos con aplicaciones directas en defensa, finanzas y salud pública.
Como parte de esta estrategia, se lanzará un “Desafío de Código Cuántico” con el objetivo de movilizar a investigadores y aplicar estas tecnologías a casos prácticos. El reto busca acelerar la llegada de la llamada “ventaja cuántica” y consolidar a ambos países como líderes globales en este campo.
El memorando también incluye el compromiso de impulsar la investigación en telecomunicaciones seguras y en el desarrollo de estándares globales para el 6G. Con ello, Londres y Washington pretenden reforzar la ciberseguridad y diseñar las infraestructuras críticas de la próxima década.