Un equipo del Departamento de Etología de la Universidad Eötvös Loránd en Hungría descubrió que algunos perros son capaces de comprender palabras más allá de la forma de los objetos, aplicándolas a nuevos juguetes según su función. El hallazgo fue publicado en la revista Current Biology.
El estudio se centró en siete perros conocidos como “aprendices de palabras superdotados”, seis border collies y un blue heeler, capaces de memorizar decenas de nombres de juguetes a través del juego cotidiano con sus dueños. Estos animales demostraron que no solo recuerdan etiquetas, sino que también pueden generalizarlas a categorías funcionales.
En la primera fase, los investigadores enseñaron a los perros dos nuevas etiquetas verbales asociadas a acciones de juego: “tirar” y “traer”. Cada palabra correspondía a un grupo de juguetes muy diferentes en su aspecto, pero que servían para la misma función durante las interacciones.
Posteriormente, se les presentó un conjunto de juguetes nuevos sin usar etiquetas verbales, y los dueños jugaron con ellos como en las fases anteriores. Cuando se pidió a los perros que seleccionaran los objetos correctos, lo hicieron por encima del azar, lo que demostró que habían generalizado el significado de las palabras a nuevas situaciones.
“Nuestros resultados muestran que estos perros no solo memorizan los nombres de los objetos, sino que entienden lo que significan y pueden aplicarlos a objetos funcionalmente similares”, explicó la doctora Claudia Fugazza, autora principal del estudio. “Es un logro comparable al desarrollo temprano del lenguaje en niños pequeños”.
Para los investigadores, esta capacidad representa una forma avanzada de clasificación verbal en una especie no humana. “Es una señal de que la cognición vinculada al lenguaje puede surgir en entornos naturales más allá de nuestra especie”, señaló el profesor Ádám Miklósi, coautor del estudio.
El trabajo abre nuevas posibilidades para estudiar cómo evolucionan y funcionan las habilidades relacionadas con el lenguaje. Según los autores, los perros dotados para el aprendizaje de palabras son una oportunidad única para entender mejor la relación entre comunicación, función y cognición en animales que conviven de forma natural con los humanos.