La empresa Stellerus Technology, nacida en la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong (HKUST), quiere revolucionar la forma en que se observa el viento. Su objetivo, lanzar una constelación de satélites capaces de medir el movimiento del aire en tres dimensiones para mejorar los pronósticos meteorológicos, la energía eólica y la evaluación de riesgos de seguros.
Fundada en 2023, la startup planea colocar en órbita dos satélites en los próximos 18 meses y sumar otros cinco poco después, creando una red que permitirá obtener datos atmosféricos de todo el planeta. Con esta tecnología, Stellerus espera ofrecer una herramienta clave para anticipar fenómenos climáticos extremos.
“Queremos que la predicción del viento deje de ser una estimación y se convierta en una medición precisa”, explicó Su Hui, presidenta y cofundadora de la empresa, que anteriormente trabajó como científica principal en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA.
De la NASA a Hong Kong: tecnología para observar la atmósfera
El proyecto utiliza sensores hiperespectrales y algoritmos de inteligencia artificial para analizar gases como dióxido de carbono, metano y vapor de agua, con el fin de calcular la dirección y velocidad del viento a diferentes altitudes. Según Su, estos datos son esenciales para entender el comportamiento de las tormentas y optimizar la generación eólica.
“Construir un satélite así cuesta unos 100 millones de dólares en Estados Unidos, pero en China continental podemos hacerlo por apenas 20 millones de yuanes”, señaló la científica, destacando la ventaja de costos que permite a Stellerus competir a escala global.
En 2023, HKUST firmó un acuerdo con Chang Guang Satellite Technology, la primera empresa de teledetección comercial de China, lo que permitió a Stellerus acceder a imágenes de alta resolución y a la infraestructura de lanzamiento de satélites.
Aplicaciones en aviación, energía y seguros
El potencial de los datos eólicos tridimensionales va mucho más allá de la meteorología. Las aerolíneas podrían optimizar sus rutas para ahorrar combustible y evitar turbulencias, mientras que las navieras ajustarían trayectorias para reducir consumo y emisiones.
En el sector energético, los operadores de parques eólicos podrán determinar con precisión dónde instalar nuevas turbinas y cómo gestionar el almacenamiento de energía. Además, las aseguradoras podrán usar los datos para calcular riesgos climáticos y ajustar sus pólizas frente a eventos extremos.
“Actualmente, obtener mediciones precisas del viento es muy costoso, especialmente en el mar. Nuestra meta es hacer accesible esa información y facilitar decisiones más seguras y rentables”, señaló Jeffrey Xu Mingyuan, director de tecnología de Stellerus.
Una constelación para medir el pulso del planeta
Los siete satélites de Stellerus trabajarán en sincronía, transmitiendo información casi en tiempo real a estaciones terrestres en Hong Kong y Jilin. Esta cobertura global permitirá observar los flujos atmosféricos con un nivel de detalle sin precedentes, útil tanto para la ciencia como para la gestión climática.
Según David Liu, director ejecutivo de la empresa, “los datos eólicos 3D serán una nueva capa de inteligencia planetaria”. La compañía espera comenzar las operaciones comerciales en 2027 y ofrecer servicios a gobiernos, compañías eléctricas y organismos de investigación climática.
Fuente: South China Morning Post