Un equipo internacional de astrónomos descubrió tres planetas del tamaño de la Tierra en el sistema estelar binario TOI-2267, situado a unos 190 años luz de distancia. El hallazgo, publicado en la revista Astronomy & Astrophysics, rompe la idea de que los entornos con dos estrellas son demasiado inestables para mantener mundos rocosos.
El estudio, liderado por la Universidad de Lieja junto a centros de España y Francia, muestra una configuración nunca vista: dos de los planetas orbitan una estrella y el tercero gira en torno a su compañera. Esto convierte a TOI-2267 en el primer sistema binario conocido con planetas en tránsito alrededor de ambas estrellas.
Los investigadores aseguran que el hallazgo demuestra que incluso en sistemas complejos, donde las fuerzas gravitatorias son intensas, pueden formarse planetas estables y potencialmente habitables.
Un sistema binario compacto y estable contra todo pronóstico
TOI-2267 está compuesto por dos estrellas frías que orbitan muy cerca entre sí. Aun así, los tres planetas encontrados mantienen órbitas regulares y cortas. Los científicos destacan que este sistema es el más compacto y frío de su tipo, y que desafía los modelos clásicos sobre cómo se forman los planetas.
“Este descubrimiento rompe varios récords”, señaló Francisco J. Pozuelos, del Instituto de Astrofísica de Andalucía. “Demuestra que los planetas pueden formarse incluso en condiciones dinámicas extremas”.
Un descubrimiento logrado gracias a una red internacional
Los primeros indicios provinieron del telescopio espacial TESS de la NASA, pero su confirmación requirió meses de observaciones terrestres con los telescopios SPECULOOS y TRAPPIST, también coordinados desde Lieja. Estos instrumentos, diseñados para estudiar estrellas frías y débiles, fueron esenciales para confirmar la existencia de los tres mundos.
Los astrónomos subrayan que la combinación de datos espaciales y observaciones desde la Tierra es clave para detectar sistemas planetarios tan delicados como este.
Una ventana al futuro de la investigación planetaria
Los investigadores consideran que TOI-2267 servirá como “laboratorio natural” para estudiar cómo surgen y sobreviven los planetas en entornos extremos. Futuras observaciones con el Telescopio Espacial James Webb podrían revelar detalles sobre sus atmósferas o incluso rastros químicos de interés biológico.
El hallazgo amplía las fronteras de la ciencia exoplanetaria y sugiere que la diversidad de sistemas en nuestra galaxia podría ser mucho mayor de lo que se creía. Para los astrónomos, estos tres pequeños mundos son una muestra de que la vida planetaria puede florecer incluso en los lugares menos esperados.