La Universidad de Gotemburgo ha confirmado la construcción de un nuevo vehículo submarino autónomo para reemplazar al legendario Ran, perdido bajo el hielo antártico en 2024. El nuevo modelo, llamado Ran II, está diseñado para continuar las misiones de investigación en las regiones más extremas del planeta con mayor precisión y seguridad.
Durante seis años, el Ran original aportó datos únicos sobre el comportamiento del hielo y las corrientes oceánicas en la Antártida. Fue este vehículo el que permitió a los científicos suecos convertirse en los primeros en explorar el fondo del glaciar Thwaites, también conocido como el “glaciar del Juicio Final”, revelando cómo las corrientes cálidas aceleran el deshielo desde abajo.
La desaparición del Ran, ocurrida durante una misión bajo el hielo en enero de 2024, supuso una gran pérdida para la comunidad científica. Sin embargo, una donación de la Fundación Voice of the Ocean (VOTO) y los fondos del seguro de investigación permitieron financiar un reemplazo que no solo igualará las capacidades del anterior, sino que las superará.
El equipo científico considera que este nuevo modelo será clave para mantener el liderazgo de Suecia en la exploración polar y en el estudio del deshielo antártico.
Ran II: una nueva generación de exploración polar
El Ran II será fabricado por la empresa noruega Kongsberg AS y contará con un avanzado sistema de navegación, sensores de alta resolución y una inteligencia autónoma capaz de reaccionar ante emergencias bajo el hielo. Estas mejoras reducirán los riesgos de las misiones en glaciares y mares helados.
“Con Ran II no solo recuperamos una herramienta de investigación, sino una oportunidad para seguir explorando lugares donde ningún ser humano puede llegar”, explicó Anna Wåhlin, profesora de oceanografía en Gotemburgo y líder de las expediciones con Ran.
El legado del Ran impulsa la nueva era de investigación polar
El proyecto incluye una alianza estratégica entre la universidad y Voice of the Ocean, que permitirá ampliar las investigaciones al mar Báltico y a zonas costeras del norte de Europa. Gracias a esta colaboración, los científicos suecos tendrán acceso a tecnología marina avanzada y datos de alta calidad para monitorear el impacto del cambio climático en los océanos.
Desde su lanzamiento en 2018, Ran fue uno de los tres únicos submarinos autónomos de investigación de su tipo en el mundo y el único en Suecia. Sus expediciones permitieron obtener datos sin precedentes del glaciar Thwaites y sentaron las bases para comprender el derretimiento antártico.
“Ran se perdió haciendo lo que debía: empujando los límites del conocimiento humano”, señaló Wåhlin. “Con Ran II podremos continuar ese trabajo, explorar más profundamente y seguir descifrando los misterios del océano oculto bajo el hielo”.