Israel y Gaza recibieron con alivio el anuncio de un alto el fuego. Mediado por Estados Unidos y Egipto, el acuerdo que presentó Donald Trump busca poner fin a más de dos años de guerra devastadora. Y liberar a los rehenes que Hamás capturó durante el ataque del 7 de octubre de 2023.
Según fuentes cercanas a la negociación, los primeros rehenes israelíes podrían salir el sábado. Las tropas empezarían a retirarse de la Franja en 24 horas. La firma del acuerdo estaba prevista para el mediodía en Sharm el-Sheikh, Egipto.
En Tel Aviv, las familias de los rehenes celebraron en la Plaza de los Rehenes. Un lugar que durante dos años se volvió símbolo de espera y dolor. "No puedo respirar, es una locura, solo quiero abrazarlo", dijo entre lágrimas Einav Zangauker, madre de Matan, uno de los cautivos.
En Gaza, miles de personas salieron a las calles. Entre ruinas y polvo, celebraron el anuncio. "Gracias a Dios por el fin del derramamiento de sangre", expresó Abdul Majeed Abd Rabbo desde Khan Younis. Pero los bombardeos israelíes continuaron en algunos barrios del norte. Shejaia y Zeitoun seguían bajo fuego.
Benjamin Netanyahu calificó el acuerdo como un "éxito diplomático y moral" para Israel. Bezalel Smotrich, ministro de Finanzas, advirtió otra cosa: Hamás debe ser destruido una vez devueltos los rehenes. Su posición podría tensar la frágil coalición de gobierno.
Trump celebró en Truth Social que "Israel y Hamás han firmado la primera fase de nuestro Plan de Paz". Aseguró que el pacto es el primer paso hacia una paz duradera. La propuesta contempla un marco de veinte puntos y la participación de un comité internacional encabezado por el ex primer ministro británico Tony Blair.
Aunque el anuncio fue recibido con euforia, el texto del acuerdo deja muchas preguntas sin respuesta. No está claro quién administrará Gaza tras la retirada israelí. Ni cuál será el futuro político de Hamás, que se niega a entregar las armas.
El plan de Trump cuenta con el respaldo de varios países árabes. Pero estos insisten en que el proceso debe conducir a la creación de un Estado palestino. Netanyahu lo ha rechazado en repetidas ocasiones. Pese a las dudas, el alto el fuego supone la primera señal concreta de esperanza desde que comenzó la guerra.
Trump y Netanyahu se felicitaron por teléfono. Destacaron lo que ambos definieron como un "logro histórico". Si el acuerdo se cumple, podría marcar el inicio del fin de uno de los conflictos más largos y sangrientos de este siglo.
Fuente: Reuters