Un estudio revela que tratar los bosques es clave para frenar megaincendios y proteger el carbono
Investigadores de Vibrant Planet y universidades de EE.UU. confirman que la gestión forestal proactiva reduce incendios graves en un 88% y estabiliza el carbono tras sequías extremas
Autor - Aldo Venuta Rodríguez
3 min lectura
Un equipo internacional de investigadores ha demostrado que los bosques tratados con planes de gestión forestal presentan una reducción del 88 % en la incidencia de incendios de alta gravedad. El estudio, publicado en la revista Frontiers in Forests and Global Change, también muestra que estos ecosistemas logran recuperar sus reservas de carbono en apenas siete años, incluso tras sequías prolongadas.
Los científicos analizaron 216 proyectos de reducción de combustible en la Sierra Central de California, una región marcada por megaincendios recientes como los de Dixie y Caldor. Al comparar bosques gestionados con áreas intactas, comprobaron que los primeros no solo resistían mejor al fuego, sino que mantenían mayor estabilidad en sus reservas de carbono vivo.
La investigación destaca que los tratamientos de mayor extensión o con mantenimiento posterior, como quemas prescritas o raleos adicionales, ofrecieron los beneficios más sólidos en términos de resiliencia forestal y protección climática.
Según los autores, la supresión histórica de incendios en el oeste de Estados Unidos ha creado una “deuda forestal” que aumenta el riesgo de megaincendios devastadores. Sin una intervención humana que restaure los regímenes naturales de fuego, muchos bosques adaptados podrían transformarse en ecosistemas no forestales incapaces de regenerarse.
“Tras 130 años de extinción de incendios, la pregunta no es si estos bosques arderán, sino cuándo y dónde”, afirmó Katharyn Duffy, científica sénior de Vibrant Planet. La experta subrayó que el cambio climático intensifica un escenario donde cada año diferentes estados enfrentan catástrofes forestales.
El autor principal, Ethan Yackulic, añadió que los modelos tradicionales ya no alcanzan para predecir el comportamiento de los incendios extremos. Por ello, los experimentos naturales en bosques gestionados permiten medir con precisión cómo las intervenciones humanas modifican la severidad de los fuegos.
Más allá de la reducción del riesgo inmediato, los investigadores destacan que la gestión forestal proactiva genera un beneficio adicional, mantener el carbono fuera de la atmósfera, un servicio clave para mitigar el cambio climático. En siete años, los bosques tratados alcanzaron o superaron los niveles de carbono de las áreas no tratadas.
Sophie Gilbert, directora de Estrategia Científica en Vibrant Planet, señaló que estos resultados permiten a los gestores de tierras calibrar dónde, cuánto y con qué intensidad aplicar tratamientos, convirtiéndose en una herramienta de planificación ambiental de alto impacto.
El estudio refuerza la idea de que restaurar la relación entre humanos y bosques es una inversión estratégica. No solo disminuye el riesgo de megaincendios, sino que preserva agua, biodiversidad y estabilidad climática, garantizando beneficios ecosistémicos de largo plazo para las comunidades del oeste de Estados Unidos.
Continúa informándote
Un combustible marítimo más limpio reduce la actividad de rayos en rutas oceánicas
Un estudio científico revela que la reducción de azufre en el combustible marítimo disminuye la frecuencia de rayos en rutas oceánicas con alto tráfico
Así provocó el calentamiento global incendios y erosión hace 56 millones de años
El rápido aumento de CO₂ hace 56 millones de años provocó incendios forestales masivos y una fuerte erosión del suelo, alterando ecosistemas terrestres durante miles de años
Qué ocurre cuando el hielo marino desaparece pero nadie lo ve
La pérdida de hielo marino transforma océanos, climas y ecosistemas de forma silenciosa, con efectos que avanzan lejos del Ártico aunque no aparezcan en la vida cotidiana
Por qué el permafrost es uno de los grandes riesgos silenciosos del clima
El deshielo del permafrost amenaza con liberar enormes cantidades de metano y carbono, acelerando el cambio climático mediante un riesgo poco visible pero crítico
El impacto en los océanos casi duplica el coste económico del cambio climático, según un estudio
Un análisis en Nature Climate Change incorpora daños al océano al costo social del carbono y eleva la estimación de 51 a 97,2 dólares por tonelada, un 91% más
Las temperaturas oceánicas volvieron a marcar un récord en 2025
El océano volvió a batir récords de calor en 2025 y confirma su papel como el principal indicador acumulativo del calentamiento global