Un equipo internacional de la Universidad Emory acaba de demostrar algo que podría cambiar cómo controlamos el dengue. Un método nuevo logra reducir tanto los mosquitos como los casos de la enfermedad. El ensayo fue en Mérida, Yucatán, donde los brotes han aumentado bastante en los últimos años.
La técnica se llama pulverización residual dirigida, o TIRS. Van y aplican insecticidas de larga duración dentro de las casas, antes de que llegue la temporada de lluvias. Que es cuando el Aedes aegypti se multiplica rápido. No es como las fumigaciones masivas que hacen en las calles. Esto va directo a las viviendas donde hay más riesgo.
El estudio salió en el New England Journal of Medicine. Lo hicieron junto con la Universidad Autónoma de Yucatán y la Secretaría de Salud de México. Los resultados: 60% menos mosquitos durante seis meses. Los casos de dengue cayeron un 24% en toda la comunidad.
Los investigadores dicen que funciona mejor si lo aplicas antes de que empiecen los brotes. "Nuestro estudio demuestra que el control dirigido puede generar un impacto real en la salud pública", dijo Gonzalo Vázquez-Prokopec, quien lideró el trabajo.
El dengue lo transmiten los mosquitos. Afecta a cientos de millones de personas cada año. En 2023, la OMS registró un récord: más de seis millones de casos. Más de siete mil muertes. Esas cifras dejan claro que urgen estrategias nuevas.
El TIRS salió después de casi dos décadas investigando al Aedes aegypti. Es un mosquito que vive adentro de las casas y se alimenta casi solo de sangre humana. Por eso las fumigaciones tradicionales en las calles fallan. El insecto rara vez toca el insecticida que aplican afuera.
Los expertos creen que esto puede funcionar en otras regiones tropicales donde el dengue es endémico. Si lo implementan bien, el TIRS podría convertirse en una herramienta clave para bajar los brotes y mejorar la salud de millones de personas que viven con la amenaza constante de este virus.