Investigadores de la Universidad de Bolonia descubrieron que el cerebro humano tiene una ligera preferencia por los movimientos que se dirigen hacia la izquierda. Este fenómeno se debe a una asimetría en la comunicación entre los hemisferios cerebrales, especialmente en las áreas visuales que procesan el movimiento.
El estudio, publicado en la revista *Advanced Science*, fue coordinado por el neurocientífico Vincenzo Romei del Departamento de Psicología “Renzo Canestrari”. Su equipo analizó la actividad cerebral de 42 participantes mediante electroencefalografía, observando cómo las ondas alfa viajan con mayor intensidad desde el hemisferio izquierdo hacia el derecho.
Según los resultados, esta diferencia en la dirección del flujo neuronal hace que los movimientos visuales hacia la izquierda sean percibidos de forma más rápida y precisa que los dirigidos hacia la derecha. Los investigadores creen que esta asimetría refleja una especialización natural del cerebro en el procesamiento direccional.
Luca Tarasi, primer autor del estudio, explicó que incluso cuando los estímulos eran perfectamente equilibrados entre ambos lados, los voluntarios tendían a interpretarlos como si se movieran hacia la izquierda. Este sesgo podría tener raíces evolutivas o culturales, como la dirección de la lectura en las lenguas occidentales.
El hallazgo no se limita al ámbito perceptivo. Los científicos señalan que podría ayudar a comprender mejor algunos trastornos del espectro autista, donde la comunicación entre hemisferios suele verse alterada. Una menor conectividad podría influir en la manera en que las personas perciben el movimiento y el entorno.
Romei y su equipo creen que esta línea de investigación abrirá la puerta a nuevas terapias de neurorrehabilitación basadas en el entrenamiento perceptivo. Comprender cómo el cerebro interpreta el movimiento podría mejorar las intervenciones en pacientes con daños neurológicos o dificultades sensoriales.