El Canal de Panamá dio inicio a un proceso competitivo internacional para seleccionar a la empresa que construirá y operará un gasoducto interoceánico, con una inversión estimada entre 4.000 y 8.000 millones de dólares. La infraestructura conectará el Atlántico con el Pacífico y permitirá trasladar combustibles como propano, butano y etano a gran escala.
Según la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), el ducto tendrá una capacidad de hasta 2,5 millones de barriles diarios y estará acompañado de dos terminales marítimas. El objetivo es consolidar a Panamá como un hub energético estratégico en la región, al tiempo que se diversifican los ingresos de la vía interoceánica.
El administrador del Canal, Ricaurte Vásquez, explicó que la selección del concesionario se realizará en varias fases y se espera definir al ganador en el último trimestre de 2026. La construcción arrancaría en 2027, en un contexto de creciente demanda de combustibles en Asia y de capacidad exportadora en Estados Unidos.
Más de 45 compañías globales del sector energético participaron en las primeras reuniones de acercamiento con la ACP. Entre ellas destacan ExxonMobil, Shell, Phillips 66, Energy Transfer, Mitsubishi, Sumitomo Corporation e Itochu, lo que refleja el interés internacional por el proyecto.
El gasoducto se presenta como respuesta a los retos logísticos del Canal, que en los últimos años ha enfrentado restricciones de agua y una competencia creciente en el transporte marítimo. Con esta nueva vía energética, Panamá busca reforzar su papel en el comercio mundial y generar ingresos adicionales estimados en más de 1.000 millones de dólares anuales.
El megaproyecto forma parte de una hoja de ruta más amplia que incluye inversiones superiores a 8.000 millones de dólares en la próxima década. El Canal apuesta a combinar innovación, sostenibilidad y competitividad para mantener su posición estratégica frente a la creciente presión del comercio global.