Astrónomos reportaron el hallazgo de RAD J131346.9+500320, el círculo de radio extraño más lejano y poderoso visto hasta ahora. Se detectó solo en radio, gracias a la colaboración RAD@home y al radiotelescopio LOFAR, en un estudio publicado en Monthly Notices.
Los ORC son anillos gigantescos de emisión de radio, de diez a veinte veces el tamaño de la Vía Láctea. Están formados por plasma relativista magnetizado que envuelve galaxias anfitrionas. Los científicos creen que podrían originarse en ondas de choque ligadas a agujeros negros supermasivos, o en supervientos y fusiones galácticas.
Este nuevo ORC aparece a un corrimiento al rojo de ~0,94, cuando el universo tenía la mitad de su edad actual. Esa distancia lo coloca por encima de todos los casos conocidos. Es ya un referente para probar modelos sobre cómo evolucionan las galaxias y sus núcleos activos.
Lo más llamativo, exhibe dos anillos que se cruzan. Un rasgo casi inédito, visto una sola vez antes. Esa forma apunta a episodios energéticos múltiples o a la interacción de un chorro con el entorno del cúmulo. Entender su geometría ayudaría a revelar cómo viajan la energía y los campos magnéticos a escalas colosales.
El hallazgo fue posible al combinar ciencia ciudadana con la sensibilidad de baja frecuencia de LOFAR. Además, el equipo identificó dos radios “gigantes” adicionales, con anillos terminales en los chorros y tamaños de millones de años luz. Una pista de que existe un zoológico mucho más variado de estructuras de plasma.
Con futuros instrumentos como SKA y cartografiados ópticos de gran escala (DESI, LSST), se espera multiplicar el número de ORC detectados y medir con mayor precisión sus entornos. Por ahora, RAD J131346.9+500320 se lleva el récord, el anillo más distante y energético conocido, un hito en la exploración de estos misterios cósmicos.