Dubái avanza con paso firme hacia su meta de generar el 100 % de su energía a partir de fuentes limpias antes de 2050. El objetivo, enmarcado dentro de la Estrategia de Cero Emisiones Netas de los Emiratos Árabes Unidos, combina liderazgo político, tecnología avanzada e inversiones a gran escala.
Uno de los pilares del plan es el Parque Solar Mohammed bin Rashid Al Maktoum, la instalación de energía solar más grande del mundo. Ya produce 3.460 megavatios y se espera que alcance los 7.260 en 2030, lo que elevará la participación de energías renovables al 34 % y reducirá las emisiones en ocho millones de toneladas anuales.
La Autoridad de Electricidad y Agua de Dubái (DEWA) lidera este cambio con un enfoque basado en inteligencia artificial y digitalización. Sus sistemas inteligentes de generación y mantenimiento han permitido reducir el consumo energético y mantener la red eléctrica más confiable del planeta, con apenas 0,94 minutos de interrupción por cliente al año.
La IA también impulsa el rendimiento del complejo energético de Jebel Ali, donde un controlador inteligente de turbinas aumenta la eficiencia térmica y reduce el uso de combustible. A su vez, el asistente virtual Rammas, potenciado por ChatGPT, ha respondido más de diez millones de consultas, mejorando la atención ciudadana y reduciendo costes operativos.
El plan energético de Dubái se apoya además en la investigación aplicada. El Centro de I+D de DEWA, ubicado dentro del parque solar, desarrolla baterías avanzadas, sistemas de redes inteligentes y proyectos de desalinización con energía limpia. También colabora con Tesla y otras instituciones en almacenamiento energético de nueva generación.
Entre las iniciativas más innovadoras destaca la primera planta de hidrógeno verde de Oriente Medio, capaz de producir 20 kilogramos por hora, y la central hidroeléctrica de Hatta, que almacenará 1.500 megavatios-hora mediante bombeo reversible, la primera de su tipo en la región.
Dubái también apuesta por la economía circular. Su planta de conversión de residuos en energía, la más grande del mundo, genera 200 megavatios de electricidad renovable y evita el envío de miles de toneladas de desechos a vertederos cada año.
La combinación de inteligencia artificial, energía solar y proyectos sostenibles consolida a Dubái como un modelo global de transición ecológica. Su meta de energía 100 % limpia para 2050 ya no parece un sueño, sino una hoja de ruta en marcha hacia un futuro sin emisiones.