Un nuevo estudio publicado en la revista Nature Communications advierte que el fenómeno de El Niño-Oscilación del Sur (ENSO), un factor clave de la variabilidad climática global, podría transformarse drásticamente debido al calentamiento de efecto invernadero. Los investigadores prevén una intensificación y sincronización sin precedentes de estos eventos para finales de siglo.
El trabajo fue realizado por un equipo internacional del Instituto de Ciencias Básicas (Corea del Sur), la Universidad de Hawái y centros de Estados Unidos, Alemania e Irlanda, mediante modelos climáticos de alta resolución que reprodujeron los cambios proyectados en el Pacífico tropical.
Los resultados muestran que la amplitud de los episodios de El Niño y La Niña aumentará de forma notable, y que su sucesión tenderá a volverse más regular a medida que avance el calentamiento global.
Un punto de inflexión en el Pacífico tropical
Según las simulaciones, el Pacífico podría experimentar un punto de inflexión climático en las próximas décadas. Los ciclos irregulares actuales darían paso a oscilaciones más predecibles, caracterizadas por fluctuaciones amplificadas de la temperatura superficial del mar.
“En un mundo más cálido, el acoplamiento entre el océano y la atmósfera se intensifica, lo que provoca transiciones en amplitud y regularidad”, explicó el profesor Malte F. Stuecker, de la Universidad de Hawái y coautor del estudio.
El equipo destaca que es la primera vez que esta transición se identifica de forma inequívoca en un modelo climático complejo, lo que sugiere que el sistema climático global puede volverse más inestable y sensible a las variaciones térmicas del océano.
Impacto global y sincronización de fenómenos climáticos
El estudio muestra que los ciclos ENSO más fuertes y regulares podrían sincronizarse con otros fenómenos como la Oscilación del Atlántico Norte, el Dipolo del Océano Índico y el modo del Atlántico Norte Tropical, amplificando los patrones de lluvia y sequía a nivel planetario.
Esta sincronización, comparada por los autores con el movimiento coordinado de varios péndulos, podría provocar fluctuaciones más pronunciadas de las precipitaciones en regiones como el sur de California o la península Ibérica.
“Los impactos amplificados requerirán estrategias de planificación y adaptación más sólidas”, afirmó el profesor Axel Timmermann, director del Centro IBS de Física del Clima en Corea del Sur.
Aunque esta mayor regularidad podría mejorar los pronósticos climáticos estacionales, también aumentará la exposición de las sociedades a episodios de latigazo hidroclimático más severos.
Consecuencias y próximos pasos de la investigación
Los científicos utilizaron el modelo climático AWI-CM3, con una resolución de hasta 25 km en el océano, para validar sus conclusiones y compararlas con otras simulaciones. Los resultados fueron consistentes con la hipótesis de un ENSO más fuerte y sincronizado.
En futuras investigaciones, el equipo planea estudiar los procesos de sincronización global mediante simulaciones de mayor resolución, incluidas las realizadas recientemente en la supercomputadora Aleph del Centro de Física del Clima IBS en Corea del Sur.