El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este jueves que aún contempla la posibilidad de viajar a Turquía para asistir a las negociaciones directas entre Rusia y Ucrania, programadas para este viernes en Estambul. “Si algo sucede, iría el viernes si es apropiado”, dijo desde Doha, donde se encuentra de gira por el Golfo.
Trump subrayó que Estados Unidos podría tener un rol decisivo para generar un “cambio psicológico” que impulse el proceso de paz. Las conversaciones, las primeras cara a cara desde 2022, se celebran sin la presencia del presidente ruso Vladimir Putin, lo que ha generado críticas por parte del mandatario ucraniano, Volodimir Zelensky.
Zelensky retó públicamente a Putin a presentarse en Turquía para demostrar su compromiso con la paz. Rusia, sin embargo, envió una delegación de bajo nivel, lo que Trump consideró “previsible”. “¿Por qué iría Putin si yo no voy?”, ironizó el líder republicano.
Trump también aprovechó para criticar al presidente ucraniano, al que calificó como un “gran vendedor”, y recordó que durante su gestión redujo sustancialmente la ayuda militar a Ucrania, afirmando que “fue tan fácil como quitarle un caramelo a un bebé”.
Respecto a su posible viaje a Turquía, Trump mencionó las complicaciones logísticas, aunque destacó el trabajo del secretario de Estado, Marco Rubio, a quien elogió: “Está haciendo un trabajo fantástico. Marco está allí”.
En paralelo, Trump anunció avances en las negociaciones nucleares con Irán, señalando que ambas partes están cerca de un acuerdo que impediría al régimen desarrollar armas atómicas. “No vamos a permitir que Irán produzca polvo nuclear”, advirtió.
Las declaraciones provocaron una reacción inmediata en los mercados energéticos: el barril de WTI cayó un 3,29 % hasta los 61,07 dólares, mientras que el Brent descendió un 3,15 % y se ubicó en 64,01 dólares.
El asesor iraní Ali Shamkhani confirmó en una entrevista que su país estaría dispuesto a aceptar restricciones sustanciales a cambio del levantamiento de las sanciones económicas. Entre las medidas planteadas figuran el abandono de reservas de uranio enriquecido, inspecciones internacionales y el compromiso de no desarrollar armas nucleares.
Consultado sobre si firmaría un acuerdo con la administración Trump bajo esos términos, Shamkhani respondió con un escueto pero revelador “sí”. Las conversaciones marcan el nivel diplomático más alto desde la salida de EE.UU. del Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC) en 2018.
En un momento clave de la geopolítica global, la posible asistencia de Trump a las negociaciones de paz entre Rusia y Ucrania y los avances con Irán podrían redefinir la postura internacional de Estados Unidos en medio de tensiones crecientes.