Un nuevo estudio de la University College London (UCL) y la Universidad de Warwick ha revelado que las estrellas envejecidas pueden estar destruyendo los planetas que orbitan demasiado cerca. El hallazgo, publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, aporta evidencia directa de cómo los sistemas planetarios cambian cuando sus estrellas comienzan a morir.
Cuando una estrella como el Sol agota su combustible de hidrógeno, se expande y se convierte en una gigante roja. En ese proceso, su aumento de tamaño y la intensificación de las fuerzas gravitacionales pueden arrastrar y desintegrar a los planetas más cercanos.
Un hallazgo que confirma una teoría astronómica antigua
El equipo de investigadores analizó casi medio millón de estrellas en la fase conocida como “post-secuencia principal”. Usando datos del satélite TESS de la NASA, identificaron 130 planetas y candidatos a planeta que orbitan muy cerca de estas estrellas, incluidos 33 descubiertos por primera vez.
Los científicos notaron un patrón: cuanto más evolucionada era la estrella, menos planetas aparecían a su alrededor. Esto sugiere que muchos de esos mundos habrían sido ya destruidos, engullidos o desintegrados por la expansión estelar.
El autor principal, Edward Bryant, explicó que es la primera vez que se observa este efecto de manera estadística en una población tan grande. “Ahora podemos medir el impacto de estas interacciones y ver cómo los planetas son absorbidos a medida que sus estrellas envejecen”, afirmó.
Según los investigadores, este proceso se debe a las interacciones de marea entre la estrella y el planeta. A medida que la estrella se expande, su gravedad frena la órbita del planeta, que termina cayendo en espiral hasta desaparecer en la atmósfera estelar.
El coautor Vincent Van Eylen añadió que estos resultados podrían anticipar el destino de algunos planetas del Sistema Solar cuando el Sol se convierta en una gigante roja dentro de unos cinco mil millones de años. “La Tierra probablemente sobrevivirá, pero ya no será habitable”, advirtió.
Los astrónomos estiman que solo un 0,28 % de las estrellas analizadas conservan planetas gigantes cercanos en esta fase. Las estrellas más evolucionadas presentan una tasa mucho menor, del 0,11 %, lo que refuerza la hipótesis de destrucción planetaria.
El equipo planea continuar su investigación midiendo las masas de estos planetas para confirmar si se trata realmente de mundos gaseosos o de objetos más densos, como enanas marrones. Este paso será clave para entender qué tipos de cuerpos son más vulnerables al proceso de absorción estelar.
Los investigadores destacan que comprender la relación entre la evolución estelar y la desaparición de planetas es esencial para predecir el futuro de los sistemas planetarios, incluido el nuestro. Su trabajo demuestra que el ciclo de vida de las estrellas puede ser mucho más destructivo de lo que se pensaba.
Fuente: https://www.ucl.ac.uk/news/2025/nov/ageing-stars-may-be-destroying-their-closest-planets