Un traje blando para caminar mejor en la Luna y Marte
Los astronautas del futuro podrían moverse con mayor libertad gracias a un nuevo tipo de exoesqueleto robótico blando desarrollado por investigadores de la Universidad de Bristol. A diferencia de los sistemas tradicionales con armazones metálicos, este diseño se asemeja a unos pantalones ligeros hechos de tejido técnico y con músculos artificiales que se inflan para asistir los movimientos naturales.
El objetivo del dispositivo es aliviar la fatiga muscular durante actividades extravehiculares, cuando los astronautas deben desplazarse con trajes espaciales pesados y en terrenos difíciles, como los que encontrarán en la Luna o Marte. Su estructura textil se adapta al cuerpo y puede colocarse bajo el traje espacial sin interferir con su funcionamiento.
El exoesqueleto fue probado recientemente en la Universidad de Adelaida, en Australia, dentro de la instalación Exterres CRATER, uno de los entornos lunares simulados más grandes del hemisferio sur. La misión, organizada por el Foro Espacial Austriaco, reunió a más de 200 científicos de 25 países para evaluar nuevas tecnologías de exploración.
Durante la simulación, el equipo analizó cómo el traje ayudaba a los participantes a caminar, escalar o transportar objetos sobre superficies sueltas. Los resultados mostraron que el exoesqueleto mejora la estabilidad y reduce la carga muscular, lo que podría ser crucial en futuras misiones espaciales donde los desplazamientos prolongados son inevitables.
El creador del dispositivo, el Dr. Emanuele Pulvirenti, del Laboratorio de Robótica Blanda de la Universidad de Bristol, diseñó y confeccionó él mismo el exoesqueleto, utilizando materiales como nailon, termoplástico y Kevlar para garantizar resistencia y flexibilidad. “Mi abuela era modista y me enseñó a coser, así que puse en práctica esos consejos para fabricar el prototipo”, comentó entre risas.
Una innovación que también puede ayudar en la Tierra
Más allá de su aplicación espacial, el proyecto tiene un enorme potencial en el ámbito médico y de la rehabilitación. El sistema puede adaptarse para ofrecer asistencia a personas con movilidad reducida o para ayudar a recuperar fuerza en las piernas durante terapias físicas. Según el Dr. Pulvirenti, esta tecnología podría emplearse en hospitales y centros de recuperación en un futuro cercano.
El equipo trabaja actualmente en una versión híbrida del traje, capaz de alternar entre dos modos: asistencia y resistencia. En el primero, los músculos artificiales se inflan para ayudar al movimiento; en el segundo, añaden carga al cuerpo, ayudando a mantener la masa muscular en entornos de baja gravedad, como el espacio o durante largos periodos de reposo.
“La esperanza es que este tipo de trajes robóticos portátiles se conviertan en herramientas útiles tanto para los astronautas como para las personas en la Tierra”, explicó Pulvirenti. “Queremos que la tecnología mejore la vida diaria y, al mismo tiempo, impulse la exploración del espacio”.
El desarrollo del exoesqueleto forma parte de una nueva generación de proyectos de robótica blanda que buscan combinar ingeniería, biología e innovación textil. Al usar materiales ligeros y flexibles, estos sistemas prometen una revolución en la forma en que humanos y robots interactúan, tanto dentro como fuera de nuestro planeta.
Fuente: https://advanced.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/advs.202506057