El telescopio espacial Euclid de la Agencia Espacial Europea (ESA) ha captado una imagen sorprendente de una nube oscura en la constelación de Orión, mostrando miles de estrellas que hasta ahora permanecían ocultas tras el polvo interestelar. Gracias a su cámara infrarroja, Euclid logró atravesar este velo cósmico y ofrecer una visión inédita de una región donde nacen nuevas estrellas.
La imagen corresponde a una sección de la nube conocida como LDN 1641, ubicada a unos 1.300 años luz de la Tierra. En luz visible, esta zona aparece como una franja oscura con pocas estrellas, pero la visión infrarroja del telescopio ha revelado una multitud de objetos luminosos que se esconden en su interior.
Esta nube forma parte del extenso complejo de gas y polvo de Orión, una de las regiones más activas de formación estelar del vecindario galáctico. En la imagen se aprecian estrellas muy jóvenes, algunas aún rodeadas por discos de material que alimentan su crecimiento y otras que expulsan chorros de gas visibles como trazos magenta.
En la parte superior izquierda de la imagen, el polvo se disipa y deja entrever galaxias lejanas, un recordatorio de la capacidad de Euclid para observar no solo nuestra galaxia, sino también el universo profundo. Estas observaciones se realizaron durante las pruebas de calibración del telescopio en septiembre de 2023.
Los ingenieros eligieron esta zona del cielo precisamente por su aparente oscuridad en luz visible, lo que la convertía en un excelente campo de prueba para ajustar el sistema de guiado del telescopio. Sin embargo, los resultados revelaron mucho más de lo esperado: un tapiz lleno de estrellas ocultas y estructuras de polvo finamente detalladas.
Con esta y otras imágenes, Euclid está creando el mapa tridimensional más grande del universo extragaláctico, con el objetivo de ayudar a los científicos a comprender mejor la materia oscura y la energía oscura. Pero su capacidad para observar regiones como LDN 1641 también ofrece una valiosa herramienta para estudiar el nacimiento de las estrellas.
Según la ESA, esta imagen demuestra el potencial de Euclid para explorar tanto los confines del cosmos como los rincones ocultos de nuestra propia galaxia, abriendo nuevas ventanas al estudio de la formación estelar y de los misterios del universo.
Fuente: https://www.esa.int/ESA_Multimedia/Images/2025/11/Euclid_peers_through_a_dark_cloud_s_dusty_veil