Bajo las aguas del Mar Negro ocurre un fenómeno que ayuda silenciosamente a frenar el calentamiento global. Científicos del Instituto Max Planck de Microbiología Marina han identificado un filtro natural formado por microorganismos capaces de atrapar el óxido nitroso, un potente gas de efecto invernadero, antes de que alcance la atmósfera.
Este gas, conocido también como “gas de la risa”, es el tercer responsable del calentamiento global después del dióxido de carbono y el metano. Además, contribuye al deterioro de la capa de ozono. Sin embargo, las aguas del Mar Negro emiten cantidades sorprendentemente bajas de óxido nitroso, pese a sus condiciones favorables para producirlo.
El estudio, publicado en la revista Limnology and Oceanography, demuestra que en la zona subóxica del Mar Negro —donde hay poco oxígeno— se produce un ciclo biológico activo. Algunas bacterias generan el gas, pero otras lo consumen rápidamente, transformándolo en nitrógeno inofensivo. Este equilibrio convierte a la región en un filtro natural para uno de los gases más dañinos del planeta.
El papel oculto de los microbios marinos
Los investigadores realizaron muestreos desde el buque Poseidon para analizar el comportamiento de estos microorganismos. Descubrieron que el punto clave se encuentra entre los 100 y 200 metros de profundidad, donde las bacterias reductoras de óxido nitroso trabajan con una eficiencia notable. Su actividad impide que el gas ascienda a la superficie y alcance la atmósfera.
“Durante mucho tiempo pensamos que el Mar Negro debía ser una gran fuente de óxido nitroso”, señaló Jan von Arx, autor principal del estudio. “Ahora sabemos que la naturaleza tiene su propio sistema de defensa, basado en microbios que neutralizan este gas antes de que escape”.
Los científicos identificaron además las principales especies implicadas en este proceso. Su funcionamiento revela que los océanos no solo generan gases de efecto invernadero, sino que también cuentan con mecanismos naturales para reducirlos. Comprenderlos resulta esencial para predecir el futuro del clima.
Un equilibrio frágil ante el cambio climático
El hallazgo plantea nuevas preguntas sobre el impacto del calentamiento global en este delicado sistema. A medida que los océanos pierden oxígeno, las zonas desoxigenadas podrían ampliarse y alterar la proporción entre los microbios que producen óxido nitroso y los que lo consumen.
Si ese equilibrio se rompe, los mares podrían pasar de actuar como filtros naturales a convertirse en nuevas fuentes de gases de efecto invernadero. Por eso, los científicos del Instituto Max Planck continúan estudiando otros entornos marinos con condiciones similares, desde el Pacífico hasta el Golfo de Omán.
Fuente: https://mpi-bremen.de/en/The-greenhouse-gas-trapped-in-the-Black-Sea.html