Investigadores del Instituto Scripps de Oceanografía y la Universidad de California en San Diego han desarrollado un gel innovador que podría transformar los esfuerzos de restauración de los arrecifes de coral. El nuevo biomaterial, llamado SNAP-X, libera señales químicas que imitan los "olores" de los arrecifes sanos, logrando multiplicar hasta por 20 el asentamiento de larvas de coral en condiciones experimentales.
Las larvas de coral son extremadamente selectivas al buscar un lugar para establecerse. Su asentamiento depende de señales químicas específicas en el agua, normalmente emitidas por arrecifes saludables. SNAP-X aprovecha este conocimiento encapsulando compuestos derivados de algas coralinas crustosas en nanopartículas de sílice, suspendidas en un gel fotosensible que puede aplicarse y curarse sobre superficies artificiales.
Una vez aplicado y activado con luz ultravioleta, SNAP-X actúa como un sistema de liberación prolongada de señales atrayentes, manteniendo su efectividad durante al menos un mes. En pruebas de laboratorio, el asentamiento de larvas de la especie Montipora capitata aumentó seis veces en condiciones estáticas y hasta veinte veces en simulaciones con corriente oceánica.
Este avance, publicado en la revista Trends in Biotechnology, surge de la colaboración entre científicos marinos, ingenieros químicos y expertos en nanomateriales. El proyecto fue financiado por el programa Reefense de DARPA, que busca desarrollar soluciones híbridas para la protección costera inspiradas en arrecifes naturales.
Daniel Wangpraseurt, biólogo marino de Scripps y autor principal, explicó que SNAP-X es una forma de enviar una señal clara a las larvas: “Este es un buen lugar para vivir”. El equipo diseñó el gel pensando en la sincronización con eventos de desove, cuando las larvas flotan en el océano buscando un sustrato adecuado.
El calentamiento global pone en riesgo entre el 70 % y el 99 % de los arrecifes del planeta, según el nivel de aumento de temperatura. Frente a este escenario, soluciones como SNAP-X podrían marcar la diferencia en la recuperación de ecosistemas vitales para la biodiversidad marina, la seguridad alimentaria y la protección costera.
Una de las mayores dificultades para los restauradores es que los arrecifes dañados no emiten las señales adecuadas para atraer larvas. Por eso, el nuevo gel representa una innovación estratégica: permite convertir superficies artificiales en hábitats atractivos. A largo plazo, esto podría favorecer el reclutamiento natural de corales en zonas degradadas.
El desarrollo del gel también plantea oportunidades de aplicación en otras regiones y especies. Aunque los experimentos se hicieron con un solo tipo de coral, los investigadores creen que SNAP-X puede adaptarse incorporando compuestos recolectados localmente. Esto permitiría crear versiones regionalizadas del gel.
La innovación ha motivado la creación de una nueva empresa, Hybrid Reef Solutions, fundada por Wangpraseurt y su colega Samapti Kundu, primera autora del estudio. Su objetivo es llevar el material más allá del laboratorio y convertirlo en una herramienta disponible para restauradores marinos en todo el mundo.
El proyecto contó con la colaboración de investigadores de Scripps, la Universidad de Hawai’i, la Universidad de Milán, el Instituto Mario Negri y otras instituciones asociadas al consorcio Rapid Resilient Reefs for Coastal Defense. Para Wangpraseurt, el éxito del gel demuestra que unir conocimientos de biología, física y nanotecnología puede dar lugar a soluciones radicalmente nuevas ante desafíos ambientales urgentes.
Referencias: Trends in Biotechnology - Universidad de California, San Diego